Se le dice al pana que anda totalmente fuera de onda, despistado a más no poder, como si llegara tarde a su propia vida. No caza una, no entiende el chisme y siempre pregunta lo obvio. Va con cariño y burla suave, para el amigo que vive en la luna y ni se entera.
"Llegó al cumple con cara de sueño y soltó: ¿y aquí por qué hay torta? Todos nos miramos y dije: Déjenlo, ese es un pana perdido, vale."