Se dice de alguien que anda con la energía a tope, acelerado y con pilas de sobra, como si lo hubieran conectado a la corriente. Puede ser por café, por emoción o porque el pana viene prendido desde temprano. Suele sonar medio en broma, como para decir que no se está quieto ni un segundo.
"Con cuatro guayoyos encima, Pedro llegó a la chamba enchuflao, hablando hasta con la impresora y proponiendo planes pa’ después."