Se le suelta a alguien cuando anda totalmente desorientado, no cacha nada o está más confundido que mapa sin calles. Sirve para bromear, retar con cariño o pinchar un poco al amigo que no se ubica ni con GPS. Es bien gráfica y exagerada, por eso da risa y pega fuerte.
"Oye, te dije que el ascensor era el de al lado del kiosco y te fuiste pa' la playa. Estás más perdido que piojo en el desierto, po."