Osezno

Aunque en otros sitios osezno es un osito, en Moquegua le decimos así al novato del grupo, al que recién entra y todavía no cacha bien cómo va la cosa. Es el que mete la pata, se confunde en todo y provoca ternura y risa a la vez. Es medio burro, pero se le quiere igual, porque todos hemos sido oseznos alguna vez.

"Pucha, ese Julio sí es un osezno, le dije que vigile el horno y el causa quemó hasta el arroz con leche, casi incendia la cocina de la tía."

Efecto psicodélico

Se usa cuando algo se pone tan raro, intenso o visualmente loco que parece que estás en otro universo sin haber probado nada raro, al menos eso dices. Puede ser una escena, una conversación o hasta un sueño que te deja medio volando. Es como decir que todo se volvió trippy y tu cerebro pidió tiempo muerto.

"Estábamos en la plaza tranquilos y de la nada salió un pata disfrazado de unicornio bailando huayno con luces neón, todo el mundo se quedó callado, fue un efecto psicodélico total, parecía que Moquegua se había vuelto videoclip barato."

¡Alócate!

Se usa para decirle a alguien que se suelte, que deje la timidez en casa y haga algo loco, divertido o fuera de lo normal sin pensar tanto en el qué dirán. Es como darle permiso para desmadrarse un rato, pero con buena onda. Eso sí, luego que no vengan con que no les avisaron.

"Oye, ya fue el estrés, estamos en la fiesta del año, así que alócate, súbete al escenario y baila esa salsa como si fueras estrella de telenovela."

¿Dónde vas, pulpín?

Expresión bien moqueguana para vacilar con cariño a un chibolo o novato cuando se está yendo a algún lado con pinta de travesura. No es agresiva, más bien es como decir a ver, mocoso, ¿qué andas tramando ahora? Se usa mucho entre patas mayores, tíos o hermanos mayores, y hay que admitir que tiene bastante gracia.

"Oye, pulpín, ¿dónde vas tan peinado y con esa sonrisita? No me digas que otra vez te vas al malecón a hacerte el galán con las chibolas."

Encargar

En Moquegua encargar es pedir con anticipación algo en la bodega o en la tienda para que te lo reserven, sobre todo cuando se viene fiesta o reunión. Es como asegurar la chela, el hielo y el piqueo antes de que se acabe todo. Suena formalito, pero en realidad es pura estrategia para no quedarse seco.

"Oye, flaco, anda a la bodega de la esquina y encarga unas chelas bien helenas y un par de gaseosas, que en la noche se arma la juerga brava en mi jato."

Taypá

Se usa en Moquegua para decir que estás llenísimo de comida, a punto de reventar, como si hubieras atacado todo el buffet y encima repetido. Es ese estado glorioso y peligroso en el que ya no entra ni un maní, pero igual sigues mirando la mesa con ganas. Y hay que admitir que la palabra suena tan rica como el plato.

"Hermano, después de ese chicharrón moqueguano con su sopita y postre, estoy taypá, si me sirves un plato más me tienen que rodar hasta la plaza."

Faltar aceite

En Moquegua se usa para decir que a alguien le falta un tornillo, que no carbura bien o que está medio loquito, ya sea por despistado, ingenuo o porque hace cosas sin mucha lógica. No es necesariamente mala onda, a veces se dice con cariño entre patas, pero igual te están diciendo que no estás muy fino que digamos.

"Oye, al Chato le falta aceite, ayer quiso freír huevo sin prender la cocina y todavía juraba que la sartén estaba caliente, ese causa ya está en otra dimensión"

Andar pituca

En Moquegua se dice andar pituca cuando alguien se cree la gran cosa, se pone creído y camina como si fuera la dueña del barrio. Es esa persona que por un detallito ya se siente millonaria y mira a todos por encima del hombro. A veces hace gracia, pero también da un poco de risa ajena cuando se les sube tanto.

"Mira a la Yessica, desde que se fue un fin de semana a Tacna anda pituca, ya ni saluda en la plaza y se cree influencer internacional del ceviche moqueguano"

Tablerito

Apodo cariñoso que algunos moqueguanos usan para ese pata que siempre llega a la reunión con una historia nueva, bien pintoresca y llena de detalles. Es como si tuviera un tablero mágico donde apunta todo lo que le pasa. No es muy formal que digamos, pero suena cercano y tiene su encanto chismoso.

"Estábamos en la peña tomando unas chelas y cayó el Tablerito con un chisme de la sierra que nos dejó a todos con la boca abierta y muertos de risa."

Acomoda'o como mandil de moza

Se usa para rajar de alguien que siempre anda buscando acomodo, excusa o ventaja, como mandil de moza que se acomoda a todo lo que le echen. Es el típico pata que nunca asume nada, todo lo quiere fácil y siempre tiene un cuento listo para zafarse. Y hay que admitir que la frasecita tiene su gracia bien criolla.

"El Jorge otra vez no quiso ayudar a cargar las cajas, se hizo el loco y terminó sentado tomando gaseosa, bien acomoda'o como mandil de moza, mientras todos sudábamos la gota gorda."

Serrucho

En Moquegua se le dice serrucho a la persona que se complica sola, que busca la forma más enredada y rebuscada de hacer algo cuando hay una opción fácil ahí mismo mirándolo. Es ese pata que arma todo un drama para una cosa sencilla, y la verdad es que a veces da risa verlo sufrir por gusto.

"Ya pues, no seas serrucho, agarra el mototaxi nomás y llegamos al toque al mercado en vez de subirte toda esa cuesta como si fueras peregrino."

Churre

En Moquegua y por el sur del Perú, churre se usa como apodo cariñoso para llamar a un chibolo o a un pata cercano, rollo chaval o compadre. Suena bien de barrio y con confianza, no para hablarle a cualquiera. Si te dicen churre, es que ya te tienen en el team. Y sí, tiene su encanto.

"Oe churre, apúrate pues, que ya empezó la feria y si llegamos tarde nos quedamos sin aceitunas y sin anticuchos, qué palta."

Ahítao

Se usa para decir que alguien está llenísimo después de comer, tan satisfecho que casi no puede ni moverse. Es como estar reventado de tanto plato moqueguano rico, una variante bien coloquial de ahíto que suena más de barrio y más sabrosa. Eso sí, mejor no abusar o luego toca siesta obligatoria.

"Hermano, después de ese chicharrón con su choclo, su picante y su cervecita helada, he quedado ahítao, ni loco me paro a jugar pichanga en la plaza."

Hacer la moche

Se usa para decir que alguien se escabulle, se desaparece o se las ingenia para conseguir algo sin que nadie se dé cuenta. Es como hacer una jugada bien viva, medio tramposilla pero con gracia, típica de cuando no quieres dar explicaciones. Suena a travesura más que a crimen serio, y por eso tiene su encanto.

"En la reunión todos seguían hablando del informe y Juan ya había hecho la moche, se fue al mercado, compró su cevichito y volvió como si nada hubiera pasado."

Tapar canchita

Expresión moqueguana que se usa cuando alguien corta el chisme justo cuando se estaba poniendo sabroso. Es como si le pusiera tapa a la canchita antes de que empiece la peli y te deja con las ganas. Básicamente es arruinar el entretenimiento del día por aguafiestas o por metiche que no quiere que se sepa todo.

"Oye, estaba contándole a la tía todo el chisme del almuerzo en la oficina y vienes tú a tapar canchita, ya me cortaste la inspiración, mejor ya ni cuento nada, qué pesado eres."

Estar piña

Se usa cuando alguien anda salado, con una racha de mala suerte que no se la quita ni bañándose en ruda. Todo le sale torcido, le pasan cosas tontas pero constantes y parece que el universo lo tiene de punto. En Perú se entiende rápido, y en Moquegua más todavía, porque cuando estás piña mejor ni compras lotería.

"Al flaco se le quemó el arroz, perdió el micro por un minuto y encima lo dejó en visto su crush. Ese pata está piña pero piña, mejor que hoy ni salga de la casa."

Taita

Decir taita es una forma bien moqueguana y andina de llamar al papá con cariño y respeto. No es solo papá, es el viejo sabio, el que manda en la casa y al que se le hace caso sí o sí. Suena a campo, a familia grande y a domingo con caldo de gallina. Y la verdad, tiene bastante encanto.

"Mi taita se levanta antes que el sol, riega la chacra, arregla la moto y todavía le queda tiempo para irse a la pichanga con los patas del barrio"

Treparse al muro

Se usa para hablar de la persona que se mete de cabeza en problemas ajenos con toda la buena intención del mundo, pero termina armando más lío que ayuda. Es como el clásico metiche bien intencionado que quiere salvar la situación y acaba embarrándola peor. Y hay que admitir que a veces da risa verlo en acción, aunque sea un desastre.

"Oye, no le cuentes tu drama a Freddy, que ese siempre se trepa al muro, llama a medio barrio, mete a tu ex y al final todo termina peor que novela mexicana."

Más fresco que lechuga moqueguana

Se usa para describir a alguien que está relajadísimo, con un desparpajo brutal, incluso cuando todo a su alrededor es puro caos. Es como decir que la persona ni se inmuta, que mantiene la calma y hasta se hace la graciosa. Y hay que admitir que la imagen de la lechuga moqueguana tiene su encanto.

"El profe anunció examen sorpresa y todos se querían morir, pero el Chato seguía más fresco que lechuga moqueguana, copiando la tarea de mate como si nada."

Tacnearse

Se usa en el sur de Perú para decir que alguien va a Tacna de compras, no de turisteo tranquilo. Es ese viaje donde vuelves cargado de maletas, cajas y encargos de toda la familia, como si hubieras vaciado medio mercado. Tiene ese saborcito a aventura barata y a contrabando light que hace gracia.

"Causa, este finde nos vamos a tacnearnos con la tía, vamos a volver a Moquegua con la combi reventando de ropa, chocolates y electrodomésticos baratitos."

Estar en la luna

Se dice de alguien que está recontra distraído, colgado, pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa a su alrededor. Es como si estuviera en su propio planeta, mirando las musarañas mientras todos los demás chambean. En Moquegua se usa para bajarle línea a la gente que se cuelga feo, aunque a veces da hasta risa lo volados que son.

"Oye, Teresa, ya pues, despierta. Todos sudando la gota gorda y tú ahí, mirando el techo, bien en la luna como si no pasara nada."

Prenderse como mecha de cohete

Se dice de la gente que se emociona o se pica al toque, sin que le tengas que decir mucho. Puede ser que se entusiasme de la nada o que se caliente por cualquier comentario medio mal puesto. Es como si tuviera la mecha cortita y cualquier cosa la enciende. Y hay que admitir que la imagen del cohete es buenaza.

"No seas sonso y no le hables del árbitro, causa, que ese pata se prende como mecha de cohete y termina armando chongo en plena pichanga."

Agitar la guinea

Expresión moqueguana que se usa cuando alguien mete chisme, comentario picante o bomba de información en una reunión y deja a todo el mundo alborotado. Es como prenderle fuego al ambiente con puro salseo. No siempre es mala onda, pero sí es de esas cosas que hacen que la gente deje lo que hace y se ponga a rajar a gusto.

"Estábamos tranqui tomando chela en la esquina y viene la Rosa a agitar la guinea con el chisme del profe, y de ahí ya nadie quiso jugar fulbito, todos se quedaron pegados escuchando el cahuín."

Gordito de agua

Expresión cariñosa para el colega que siempre está con su botella en la mano, tomando agua como si fuera camello en pleno desierto. No tiene nada que ver con el alcohol, más bien con esa manía de hidratarse todo el rato. Suena tierno, un poco burlón, pero en buen plan, y hay que admitir que tiene su gracia.

"Cada vez que salimos al campo, el Juan se vuelve nuestro gordito de agua, carga tres botellas en la mochila y no deja que nadie se quede con la boca seca, ni aunque estemos a la sombra nomás."

Despeinar la papa

Expresión moqueguana para decir que vas a salir de juerga fuerte, con baile, trago y cero ganas de volver temprano. Es como anunciar que la noche se va a descontrolar un poquito, con harto ritmo criollo, buena compañía y pisco del bueno. Y hay que admitir que solo el nombre ya da ganas de armar el tono.

"Causa, hoy cobramos y de acá nos vamos directo a la peña a despeinar la papa hasta que amanezca, así que alístate porque no se duerme nada."

Echarse un castillo

En Moquegua se dice echarse un castillo cuando te tiras a dormir una siesta que se va de las manos. Empiezas pensando que solo vas a cerrar los ojos un ratito y terminas roncando como si no hubiera mañana. Es esa dormida traicionera después de comer que te deja medio zombi pero bien contento.

"Hermano, dije que iba a ver un capítulo nomás después del almuerzo y terminé echándome un castillo, desperté cuando ya estaba anocheciendo y mi vieja renegando porque no ayudé en nada."

Estar chapadito

Expresión moqueguana para decir que alguien ha subido de peso pero de forma simpática, se le ve sano, rellenito y con buena cara. No es un insulto, más bien un comentario cariñoso de barrio, como decir que está bien comido y disfrutando de la vida. Y hay que admitir que suena bastante tierno.

"Desde que su abuela se mudó con ellos, el Chato está chapadito, porque la doña cocina como para un batallón y él nunca le dice que no a un segundo plato."

Sonar como charango desafinado

Se usa cuando alguien habla puras incoherencias, repite tonterías o suelta comentarios sin pies ni cabeza, como un charango cuando está bien desafinado y ya ni se reconoce la melodía. Es una forma medio burlona de decir que la persona está hablando por hablar, y hay que admitir que la imagen es buenaza.

"No le hagas caso a Juan, causa, hoy anda sonando como charango desafinado después de mezclar chela con pisco en la fiesta del barrio."

Ponerse el pericote

Expresión moqueguana para cuando alguien se arregla demasiado para algo súper cotidiano, como si fuera a un matrimonio pero en verdad solo va al mercado o a la esquina. Es como decir que se ha emperifollado de más. Y hay que admitir que a veces da risa ver tanto glamour para comprar verduras.

"Mira a la Juana, se ha puesto el pericote para ir nomás a comprar sus papitas al mercado, parece que la fueran a coronar reina de Moquegua"

Q'oma

En Moquegua se usa q'oma para hablar del ombligo de forma cariñosa y chistosa, como si fuera el centro oficial de la panza y de todas las risas. Es de esas palabras que suenan tiernas pero también sirven para vacilar cuando alguien está bien llenito después de comer. Y la verdad, tiene bastante encanto sonoro.

"Hermano, he comido tanto chicharrón con choclo que mi q'oma parece globo de fiesta patronal, ya ni el botón del pantalón quiere colaborar."

Hacer la zorra

En Moquegua se usa para hablar de alguien que se hace el loco, se hace el tonto o se hace el distraído para sacar ventaja sin que nadie le diga nada. No va tanto por lo sexual, sino por la viveza y la maña para zafarse de la chamba o quedarse con lo mejor. Y hay que admitir que a veces da risa cómo se pasan de vivos.

"No seas malo, pe, siempre haces la zorra cuando toca pagar la chela y al final todos creen que te has olvidado de la cuenta."

Enseñadero

Se usa para hablar de un lugar o situación donde alguien se pone a darte lecciones sin que se las hayas pedido, como si fuera el gurú del barrio. Puede ser la tienda, la combi o la sala de tu casa, da igual. El punto es que sales con sermón gratis y cara de ya, causa, suéltame.

"Entré a la bodega por una gaseosa y acabé en el enseñadero del tío, que me explicó desde cómo ahorrar luz hasta cómo conquistar a la vecina del quinto"

¡Qué charro!

En Moquegua se suelta cuando algo es tan aburrido que te dan ganas de mirar la pared antes que seguir ahí. Sirve para rajar de una conversación, una peli lenta o un plan sin chispa. Es como decir que la cosa está más muerta que ceviche de ayer, y la verdad es que suena bien sabroso para quejarse.

"Fuimos a la charla del profe sobre tributación minera, y el pata se tiró tres horas leyendo diapositivas. Todos cabeceando de sueño, ¡qué charro!"

Enchombarse

Enchombarse es ponerse bien elegante, arreglarse con ropa nueva o la mejor que tengas, listo para lucirte en la fiesta o en cualquier evento importante. No es solo vestirse bien, es salir con actitud, sintiéndose la última chupada del mango. Muy usado en Moquegua cuando toca ponerse presentable y con orgullo.

"Oye compadre, hoy hay fiesta en la plaza, así que deja ese buzo viejo y vamos a enchombarnos bien chévere, que las moqueguanas van a pensar que somos los dueños del valle"

Causa causa

Expresión bien moqueguana para llamar a un amigo cercano, casi hermano, con cariño y confianza. Es como decir compadre pero con más sabor local y callejero. Se puede usar para saludar, pedir favores o simplemente vacilar un rato. Y hay que admitir que cuando alguien te dice causa causa, se siente la hermandad.

"Oe causa causa, ¿jalamos al ceviche después o qué? Te sigo debiendo una por haberme cubierto la otra vez en la chamba, eres más firme que el rocoto relleno."

Cacharro

En Moquegua se usa para hablar de un carro viejo, medio destartalado, que hace ruidos raros y parece que se va a caer a pedazos, pero sigue rodando como campeón. Es ese auto que da vergüenza ajena, pero al mismo tiempo es fiel como perro callejero. Y hay que admitir que muchos le tienen hasta cariño.

"Mi viejo dice que va a cambiar de carro hace diez años, pero ahí sigue el mismo cacharro subiendo el malecón, tosiendo humo y ganándole la carrera a los taxis chanchos."

Yunga

En Moquegua se usa yunga para hablar de salir a caminar temprano, medio zombie, sin rumbo fijo, solo para despejar la mente y que el airecito fresco te acomode las ideas. Es ese paseo improvisado donde piensas en la vida, chismeas mentalmente y de paso te entra un hambre brutal. Y la verdad, tiene su encanto.

"Hermano, estaba con la resaca haciendo carnaval en mi cabeza, así que me fui de yunga por el malecón y terminé clavándome un triple con su cafecito bien cargado."

Quedar chato

Expresión moqueguana para decir que alguien se queda totalmente sorprendido, sin palabras y con cara de no entender nada. Es como si la noticia o la situación lo aplastara y lo dejara chato del susto o la impresión. Se usa tanto para cosas buenas como para bombazos incómodos, y la verdad es que suena bien graciosa.

"Le conté al limeño que en Moquegua el ceviche se come en la mañana con su chelita helada y se quedó chato, pensaba que solo era brunch fancy en Miraflores."

Achicar

En Moquegua achicar no es encogerse de miedo, es todo lo contrario. Cuando alguien te suelta achica el vino te está diciendo que le entres con ganas, que bebas sin roche hasta dejar el vaso seco. Es como una invitación cariñosa a no hacerse el tímido con la chela o el vino, y la verdad es que suena bien motivador.

"Andrés levantó la copa en la peña y le dijo a Carla: Achica, causa, que acá no se deja ni gota o te cambiamos por gaseosa nomás."

Quedar en caja

En Moquegua se usa para decir que alguien se queda totalmente sorprendido, como congelado por la noticia, con cara de what y sin saber qué decir. Es como si la situación te metiera en una cajita de shock y solo pudieras mirar con la boca abierta. Es sorpresa fuerte, pero con un toque medio cómico.

"Cuando vi a mi profe bailando reguetón en la kermés del cole, con lentejuelas y todo, quedé en caja, casi se me cae la salchipapa del susto"

Echarle harina

Se usa para decir que alguien exagera o adorna demasiado lo que cuenta, como si le pusiera harina de más a la masa para inflarla. Es cuando una historia normalita se convierte en telenovela épica porque la persona le mete drama, detalles inventados y un poquito de fantasía gratuita.

"Ya pues, Juan, deja de echarle harina, que todos sabemos que el viaje fue en combi vieja, no en yate de lujo con modelos y champagne francés."

Mandarse un abrazo

En Moquegua se dice mandarse un abrazo cuando alguien se mete una buena borrachera, casi siempre con chicha de jora bien cargada o con tragos típicos de la zona. Es como dejarse abrazar por el trago hasta quedar doblado, feliz y medio perdido. Suena tierno, pero ojo, que al día siguiente el abrazo sigue pegado en la resaca.

"Ayer en la fiesta patronal nos mandamos un abrazo con chicha de jora y pisco, y hoy estoy buscando mi dignidad como si fuera llavero perdido en la plaza de Moquegua"

Estrella de Moquegua

Se le dice estrella de Moquegua al pisco que se te queda brillando en la cabeza después de una jarana brava, cuando sigues medio mareado pero contento. Es como una resaca luminosa, cortesía del solazo moqueguano y del pisco generoso. No es muy científico que digamos, pero hay que admitir que la imagen tiene bastante encanto.

"Hermano, ayer en la peña me pasé de copas y hoy ando con tremenda estrella de Moquegua en la cabeza, ni el caldo de gallina me rescata."

¡Ánimala!

Expresión moqueguana para meterle presión buena a alguien y decirle que lo dé todo, que se saque la mugre pero con ganas. Es como un dale con todo bien de barrio, sirve cuando alguien está por hacer algo difícil o emocionante. Suena a barra brava amistosa, y hay que admitir que tiene su encanto bien provinciano.

"Oe, si vas a subir el cerro Intiorko, ánimala pe, no te me achorres a medio camino, después bajamos a la plaza y te invito unas chichas bien helenas."

Estás bien zarandeado

Se usa para decir que alguien está reventado por el trajín, como si la vida lo hubiera agarrado y lo hubiera movido de arriba abajo sin descanso. Puede ser por chamba, por problemas o por una noche intensa que dejó al pobre hecho trapo. Es de esas frases que suenan a cariño mezclado con burla, y la verdad es que tiene su gracia.

"Causa, estás bien zarandeado, parece que te hubiera pasado por encima la combi de la chamba y luego te hubieras ido de juerga hasta las seis de la mañana."

Estar hasta las chanclas

En Moquegua se usa para decir que alguien está harto, saturado o reventado de algo, ya sea por chamba, problemas o puro estrés. Es como cuando ya no das más y cualquier cosa extra te amarga el día. La imagen es que hasta tus chanclas cargan con el peso del cansancio, y la verdad es que suena bien gráfico.

"Hermano, entre la chamba explotadora y los trabajos de la U, ya estoy hasta las chanclas, hoy no salgo ni a la esquina por más chelas que ofrezcan."

Apachurrarse

En Moquegua apachurrarse es hacerse bolita entre las cobijas, medio triste pero tierno, para aguantar el frío y la soledad. Es como decir que te encoges buscando calorcito humano y de paso dramatizas un poco la situación. Suena exagerado, pero la verdad es que todos nos hemos apachurrado alguna vez sin admitirlo.

"Anoche hacía un frío de los mil diablos, no había ni wifi ni abrazo, así que me fui a apachurrar entre las frazadas como cuy asustado hasta que amaneciera."

Que huele a pacay

Frase bien moqueguana para decir que alguien está en la luna, desentendido o que no se ha enterado de nada de lo que pasa a su alrededor. Se asocia al olor fuerte y particular del pacay, como diciendo que la persona está en otra nota. Es una forma graciosa de remarcar que alguien está más perdido que cuy en tómbola.

"En plena reunión todos hablando del informe y el Juanito preguntando qué cosa era, todo el mundo se mató de risa porque el pata sí que huele a pacay, ni enterado estaba de la chamba."

¡Oye, carajo!

Expresión bien moqueguana para llamar la atención de alguien con fuerza y un toque de grosería juguetona. Es como decir que espabile ya mismo y te haga caso, a veces con cariño y a veces con bronca ligera. No es para usar con la abuelita fina, pero entre patas tiene su gracia y suena bien sabroso.

"Juanito iba caminando todo sonso mirando el celu en plena avenida y Pepito le gritó: ¡Oye, carajo! ¿Quieres que te lleve la combi o vas a mirar por dónde caminas?"

Romper la olla

En Moquegua se usa para decir que te has gastado toda la plata, que te has pasado de lanza con los gastos y has dejado la billetera temblando. Es como vaciar la olla del todo, ya no queda ni para el pasaje. Suena gracioso, pero cuando revisas la cuenta bancaria ya no hace tanta risa.

"Salimos con los patas al puerto, cevichito, chelas, karaoke y al final rompimos la olla, ahora toda la semana a puro pan con té nomás."
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