En Moquegua apachurrarse es hacerse bolita entre las cobijas, medio triste pero tierno, para aguantar el frío y la soledad. Es como decir que te encoges buscando calorcito humano y de paso dramatizas un poco la situación. Suena exagerado, pero la verdad es que todos nos hemos apachurrado alguna vez sin admitirlo.
En Hidalgo se usa para decir que alguien se pone triste, se apaga o se queda con el ánimo por los suelos, casi siempre por desamor, decepciones amorosas o porque la vida le dio un bajón feo. Es como hacerse bolita emocionalmente y andar medio apachurrado todo el día, y la neta a todos nos pasa.
En el Cauca se dice cuando alguien se queda bajoneado, triste o sin ganas, como si la vida lo hubiera apachurrado a uno contra el piso. Sirve para hablar de un desánimo bien humano, de esos que te quitan el brillo. No es drama eterno, es más bien estar de capa caída y sin pilas.
Cuando estás más deprimido que un lunes por la mañana, tanto que ni las garnachas te levantan el ánimo.