Significa ponerse triste, agüitado o medio deprimido, como que se te baja el ánimo bien feo. Se usa mucho cuando algo sale mal o el clima está tan pesado que ya ni ganas dan de nada. Es muy del norte y suena a tía regañona diciendo que no te achicopales, aunque la neta a veces sí dan ganas.
Se usa cuando alguien se acobarda, se baja del caballo o pierde la chispa justo en el momento clave. Es como encogerse de ánimo, quedarse chiquito frente a la situación. En Santa Fe se dice mucho cuando alguien se frena ante una hinchada picante o frente a un problema que le quedó enorme.
Verbo para decir que te bajoneas, te agüitas o te entra la tristeza de golpe. Puede ser por algo serio o por una tontería, tipo que se cayó el plan, te dejaron en visto o se te fue la emoción. En Chiapas se oye bastante y queda perfecto para cuando el ánimo se te va al suelo sin avisar.
Se usa cuando alguien se desanima, se agüita o se pone tristón, como si de repente le bajaran el volumen a la alegría. Puede ser por una mala noticia, porque algo no salió como esperaba o porque lo regañaron. Es muy de acá decirle a la banda que no se achicopale, que le siga dando con buen ánimo.
Se usa cuando alguien se pone triste, agüitado o desanimado por algo que pasó, como si le hubieran bajado todo el ánimo de un jalón. Es muy de acá decirlo cuando ves a alguien cabizbajo y quieres levantarle la moral. Y la neta suena chido, aunque describa un bajón feo.
En San Luis Potosí se usa para cuando alguien se desanima, se agüita o se pone todo tristón sin que haya una razón tan grave. Es como bajarle mil rayitas al ánimo y andar con cara larga. A veces también se usa para el que se raja de un plan por puro miedo. Y hay que admitir que la palabra suena bien chida.
Se dice cuando alguien se desanima bien gacho, se agüita o se queda con el ánimo por los suelos por cualquier cosa, desde un regaño hasta que te salió mal el plan. Es como apagarte de golpe y quedarte sin pila. Muy de acá, y sí, a veces uno se achicopala por puras tonterías.
Verbo bien venezolano para cuando te vienes abajo, te pones triste o se te cae la moral por cualquier vaina. Es ese bajón de ánimo de chamo cuando algo no sale como querías, te cancelan el plan o te dan una mala noticia. Suena medio dramático, pero se usa full en serio y en broma.
Sentirse desanimado o bajoneado, como cuando te cortan el wifi justo antes de enviar un meme importante.
Sentirse triste o desanimado, especialmente cuando alguien te hace una mala jugada o te llevas una decepción.
Significa desanimarse, ponerse bajoneado o medio tristón, como cuando el calor, los mosquitos y la vida misma te pasan por encima. Es ese momento en que te quedas sin ganas de nada y solo quieres tirarte en la hamaca a mirar el techo. Pero ojo, en la selva uno se achicopala un rato nomás y luego se levanta.
Se dice cuando alguien se bajonea de golpe, se pone triste o se desanima, como si le apagaran la música por dentro. Es muy de México y en Yucatán se oye bastante para describir ese cambio de ánimo repentino, ya sea por un rechazo, un regaño o porque algo no salió como querías. Suena dramático, pero es bien útil.
Significa desanimarse, agüitarse o venirse abajo de ánimo, como cuando te cancelan el plan más chido a última hora o se te cae el internet justo cuando ibas a ver el final de la novela. Es muy usada en México para decirle a alguien que no se deprima tanto, aunque a veces uno sí trae la nube negra encima.
Se dice cuando alguien se desanima, se queda bajoneado o sin ganas, sobre todo después de un chasco o cuando algo no sale como esperaba. Es como quedarse sin pilas de golpe. En Perú se oye bastante y sirve para describir ese bajón medio triste, medio picón, que te deja calladito.
Significa ponerse triste, desanimado o medio deprimido, como cuando se te cae todo el plan y te quedas mirando el techo pensando en la vida. Es ese bajón que te deja sin ganas de nada, con la energía por los suelos. Suena gracioso, pero cuando uno se achicopala de verdad, la cosa no tiene tanta gracia.
En Cauca achicopalarse es ponerse bajoneado, medio triste y sin ganas de nada, como si te hubieran desinflado el ánimo. No es solo estar serio, es quedar todo apagado, con la energía por el piso. Se usa mucho cuando algo sale mal o te dan una mala noticia, y la verdad suena hasta tierno.
Ponerse triste, bajoneado o desanimado, como que se te apaga el ánimo y ya no tenés tantas ganas de nada. Se usa cuando algo te sale mal o te decepciona y te quedás todo apagado. Es muy común en plática cotidiana y, aunque suene medio chistoso, describe perfecto cuando andás todo caído.
Significa desanimarse, ponerse triste o agüitarse por algo que salió mal o no como esperabas. Es como cuando te arruinan el plan chido y se te baja todo el ánimo. Se usa mucho para decirle a alguien que no exagere el drama y que no se deje caer tan fácil, aunque a veces sí dan ganas.