Hablar como cotorra
Se dice de alguien que habla y habla sin parar, como si tuviera motor y no supiera cuándo callarse. Suelta choro por horas, cambia de tema sin avisar y ni se da cuenta de que ya todos desconectaron. No siempre es mala onda, pero sí puede desesperar. Muy de cuando alguien trae la lengua suelta.
¡Está de pelos!
Se dice cuando algo está buenísimo, increíble o simplemente te dejó con la boca abierta. Es como soltar un “qué chido” pero con más sabor norteño y costeño. Sirve para comida, planes, paisajes o cualquier cosa que salga redonda. No es fino, pero sí muy de calle, y funciona de lujo.
Ponerse a chambear como burro en obra negra
Se dice cuando te toca trabajar durísimo, de esos días que acabas molido y con la espalda pidiendo esquina. La imagen es clara: burro cargando y tú metido en obra negra, puro cemento, varilla y chinga. Sirve para quejarte con humor de una jornada pesada o de un jefe que no perdona.
Pintura de gallo
Se dice cuando alguien se avienta un rollo bien adornado, con pura labia, para impresionar, convencer o chamaquearte. Es el típico discurso de vendedor colmilludo o compa que promete el cielo y las estrellas con tal de que le compres o le creas. Suena chistoso, pero aguas, porque a veces sí te la aplican.
echar bocabajo
Se usa para decir que alguien suelta el chisme o revela un secreto sin aguantar nada, como si lo aventara a la mesa para que todo mundo lo vea y lo comente. Va con ese tono de que la persona no sabe guardar nada y luego arma el mitote en el barrio. Bien de lengua suelta, pues.
Andar de picnic
Se dice cuando alguien anda bien alzado, presumiendo de más o queriendo apantallar a la banda con cosas que ni son suyas o que no le alcanzan. Es como traer el show encima y sentirse de la high nomás porque sí. Suena medio burlón, para bajarle tantito los humos al presumido.
No hay bronca
Se dice para dejar claro que no hay problema, que todo está bien y que no te molesta lo que te están proponiendo. Es el equivalente a un "sin pedo" pero más tranqui y apto para casi cualquier situación. Básicamente, le das luz verde a algo y sigues con tu vida como si nada.
No oigo, soy de palo
Frase típica para hacerte el sordo a propósito y fingir que no te enteras de nada. Se suelta cuando te conviene ignorar una regañada, un chisme o, sobre todo, un favor que te quieren encasquetar. Es el modo descarado de decir: no te escucho porque no me da la gana. Y sí, se usa con sonrisita.
Estar apenas
Se usa cuando andas justo, al límite, sin margen de maniobra. Puede ser de lana, de tiempo, de energía o de lo que sea: vas saliendo, pero raspando. Es como decir que apenas la libras y cualquier cosita te tumba el plan. Muy de diario cuando la quincena no coopera.
Lavar el palo
Se dice cuando alguien anda de flojo, perdiendo el tiempo o haciéndose güey en vez de ponerse a lo que va. Es como estar dando vueltas, entretenido en pura tontería, mientras lo importante se queda pendiente. En Nayarit suena bien regañón, de esos jalones de orejas que te aterrizan rápido.
Echar una copita
Se dice para invitar a alguien a tomarse un trago contigo, en plan relax y con buena plática. Puede ser mezcal, tequila, cerveza o lo que haya, pero la idea es convivir, cotorrear y agarrar ambiente sin tanta formalidad. Suena a plan de compas, de esos que empiezan con una y acaban en anécdota.
No armarla de tos
Se dice para frenar a alguien que ya va a hacer un drama o a armar pleito por cualquier cosita. Es como: no exageres, no hagas pedo, cálmate y sigue el plan. Muy de barrio y bien útil cuando el ambiente se está calentando por una tontería. Y sí, suena chistosa, pero funciona.
Traer la lengua de fuera
Se dice cuando alguien llega agotadísimo, sin aire y sudando la gota gorda, como perro después de correr. Es la típica imagen de venir a mil, con prisa o después de una chinga, y acabar hecho polvo. Sirve para exagerar el cansancio y la falta de resuello. Bien gráfica y bien de calle.
Hasta lo que no comemos nos da directo
Dicho bien nayarita para quejarse de que la mala suerte te pega aunque ni te metas. Es como decir que te cae el golpe de rebote, que pagas los platos rotos sin deberla ni temerla. Se usa cuando todo sale chueco y encima te toca a ti. Y sí, da coraje, pero suena sabroso.
Dar el rol
Se dice cuando sales a dar la vuelta sin plan fijo, nomás a ver qué hay, matar el rato y enterarte del chisme del barrio. Puede ser caminar, ir en carro o caerle a donde se arme. Es muy de compas, de andar de curioso tranqui. Y sí, a veces acaba en planazo sin avisar.
Achicopalarse
Se dice cuando alguien se desanima bien gacho, se agüita o se queda con el ánimo por los suelos por cualquier cosa, desde un regaño hasta que te salió mal el plan. Es como apagarte de golpe y quedarte sin pila. Muy de acá, y sí, a veces uno se achicopala por puras tonterías.
Echar pestaña
Se dice cuando te quedas dormido un ratito, casi sin planearlo, para recuperar tantita pila. Puede ser una siesta rápida o un sueñito traicionero que te pega en el sillón, en el camión o donde sea. No es irte a dormir formal, es nomás cerrar los ojos y reiniciarte.
Andar a tolete
En Nayarit se dice cuando andas de vago, de paseo o dando la vuelta sin un plan claro, nomás matando el tiempo y viendo qué sale. Es como ir a la deriva pero en modo relax, sin prisas ni pendientes. Suena bien de rancho y bien de compas, de esos días que te vale el itinerario.
Pichar
En Nayarit y en buen cotorreo, pichar es invitar o pagar la cuenta, ya sea los tacos, las chelas o la vuelta completa. Se usa cuando alguien se rifa y pone la lana por el grupo. Suena a compas y a barrio, y cuando alguien picha, se gana puntos sin andar presumiendo.
Ir de rol
Se usa cuando sales con tus compas a dar la vuelta sin plan fijo, nomás a ver qué sale y a dónde los lleva la noche. Es como decir ir a cotorrear, a pasear o a buscar el plan sobre la marcha. Muy de banda, muy de improvisar y dejar que el destino se rife.
Repartir masa
En Nayarit se dice cuando alguien anda de pachanga en pachanga, cayéndole a todas las fiestas y metiéndose al desmadre como si fuera su chamba. Es el típico que llega, saluda a medio mundo, se prende rápido y ya está armando ambiente. Vamos, que trae la fiesta pegada y no se la quitas ni con agua bendita.
Cruza'o
Se dice cuando alguien ya anda medio pasado de copas, pero de esos que se les nota a leguas: habla más fuerte, se ríe de todo y ya no coordina igual. Suele ser por darle duro a la chela, al tequila o por andar cruzando tragos. No es estar destruido, pero ya va de subida.
Eres un pepino
Se dice para soltarle a alguien que es la mera mera, que trae potencia o que es buenísimo en algo. Puede ser por su físico, por cómo maneja, por cómo juega o por lo que sea, pero siempre en plan halago. No va de estar relajado, va de ser un crack. Y sí, suena rarito, pero pega.
Hacer la milpa
En Nayarit se dice cuando vas atorado en el tráfico y, en vez de aguantar como santo, te sales por terracerías, brechas o calles bien rústicas para adelantar y llegar más rápido. Es el clásico atajo medio salvaje que te sacas de la manga. A veces sale de lujo y a veces acabas tragando polvo, pero qué tal la fe.
Tirar verbo
Se dice cuando alguien se pone a coquetear con todo el flow, soltando labia, piropos y rollo para ligar. Vamos, que está echando el perro y tratando de convencer a la otra persona con pura hablada. En Nayarit se usa mucho para el que anda bien suelto de lengua y bien puesto para la conquista.
Andar hecho papel
Se dice cuando andas bien madreado, sin energía y con el cuerpo pidiendo auxilio. Puede ser por desvelo, cruda, chamba pesada o un fiestón que se te fue de las manos. Es como decir que quedaste hecho pedacitos, todo arrugado y sin pila. Suena dramático, pero la neta describe perfecto.
Andar bien aguacatero
Se dice de alguien que anda bien a gusto, relajado y sin prisa, como si la vida no le cobrara renta. Va en modo tranquilo, sin estrés y sin urgencias, tirando barra y disfrutando. Suele usarse medio en broma para señalar al que se la lleva suave mientras los demás andan en friega.
Andar de taxista
Se dice cuando traes el día en modo vueltas y vueltas, como si fueras taxista: recorriendo medio mundo sin rumbo claro, haciendo mandados, buscando algo o nomás matando el tiempo. También aplica cuando sales “a ver qué sale” y acabas paseando más que resolviendo. Útil para describir ese caos cotidiano con humor.
Besar de balazo
Se dice cuando le plantas a alguien un beso rapidísimo y medio a traición, como de sorpresa, y sales volando antes de que te digan nada. Es el beso exprés para despedirte, para cortar el momento o para hacerte el loco si hay gente mirando. Suena exagerado, pero justo por eso da risa.
Crelleno
Se usa en Nayarit para decirle a alguien, medio en burla, que es bien crédulo o ingenuo, de esos que se tragan cualquier cuento sin masticar. Va con tono sarcástico, como si tuviera la cabeza “rellena” de cosas que se cree nomás porque sí. No es cariñito, pero sí da risa si hay confianza.
Dar el rol
Se usa para decir que vas a salir a dar una vuelta sin plan fijo, nomás a pasearte y ver qué se arma. Puede ser caminar, ir en carro o caerle a algún lado, pero la idea es relax, cotorreo y dejar que el día sorprenda. Muy de banda, muy de andar al tiro sin estrés.
Chocolomo
En Nayarit se usa para decir que alguien hace algo a medias, sin ganas o todo chueco, como cuando cumples nomás por salir del paso. Va perfecto para regañar al compa que entrega la tarea toda parchada y todavía se ofende. No es plato ni bicho raro, es puro reclamo con sabor local.
La nave
Se usa para hablar del coche, normalmente con orgullo o presumiendo un poco, como si tu carrito fuera una nave espacial lista para despegar. Puede ser tu carro nuevo, uno bien tuneado o simplemente el que te saca del apuro. Suena muy de compas y queda perfecto para invitar al rol.
Echar la pacha
Se dice cuando te avientas una siestita corta para recargar pila, casi siempre después de comer pesado. Es ese ratito sagrado de apagar el mundo, cerrar los ojos y volver a la vida como si nada. Muy de rancho y de calorón, y la neta, cae de lujo cuando te pegó la comida.
Echarle los kilos
Se dice cuando te toca meterle ganas de verdad a algo: ponerle todo el esfuerzo, la energía y el tiempo, sin flojear ni hacerte pato. Es como decir dale con todo, a lo bestia, porque si no le echas los kilos, no sale. Suena muy de barrio y bien directo, la neta.
Estar a toda mecha
Se usa para decir que alguien o algo va rapidísimo, a tope, como si le hubieran metido turbo. Vale para personas, coches, motos, el trabajo o hasta tu compa cuando se acelera con cualquier cosa. Es muy de hablar en corto: vas con prisa, con energía y sin freno. Y sí, suena a que va a tronar algo.
Echarle lengua a la chope
Se dice cuando te pones a platicar a gusto mientras le das duro a la chope, o sea, la torta de chorizo. Es el combo perfecto de cotorreo y tragadera, típico de reunión con compas, carnita asada o cuando andas de antojo. No es prisa, es sobremesa callejera con migas en la playera.
Estar en el ay, Nayarit
Dicho nayarita para cuando alguien anda metidísimo en broncas, deudas o un enredo del que no sabe ni cómo salió. Es como decir que está hasta el cuello y cada paso lo hunde más. Suena a lamento y a chiste local a la vez, de esos que te sacan la risa aunque estés bien atorado.
Echarle ganas
Se dice para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud, aunque ande cansado o la cosa esté pesada. Es el empujoncito típico cuando toca chambear, estudiar o aguantar vara sin rajarse. En Nayarit se suelta mucho en modo motivación de compas, como diciendo: órale, no te me caigas, tú puedes.
Andar como chivo en precipicio
Se dice cuando alguien anda metido en broncas o en una situación bien riesgosa, como si fuera un chivo parado al borde del barranco: cualquier pasito en falso y se va de hocico. Aplica para líos amorosos, deudas, pleitos o cuando te estás pasando de listo y ya se siente el peligro cerquita.
Andar de mercado
Se dice cuando alguien anda de metiche y chismoso, husmeando por todos lados para enterarse de lo que no le importa. Es como irte de puesto en puesto en el tianguis, pero en versión chisme: preguntas, miras, comentas y al rato ya traes el resumen del barrio. Útil, sí, pero bien castroso.
Andar bien aireado
Se dice de alguien que anda bien relajado, medio distraído y como en su rollo, sin preocuparse por nada. Puede sonar a que trae la cabeza en las nubes o que va flotando por la vida, ajeno al drama y al chisme. No siempre es malo, a veces hasta da envidia.
Andar de chachalaco
Se dice de quien no se está quieto y se la pasa de un lado a otro, metido en el chisme y hablando de más. Va y viene, se asoma donde no lo llaman y siempre trae el último mitote bajo el brazo. No siempre es insulto, pero sí suena a carrilla sabrosa.
Andar bien aceitado
Se dice cuando alguien anda fino, como máquina recién engrasada: con energía, sin atorones y con todo saliéndole a la primera. Puede ser en lo físico, en la chamba o hasta de ánimo, cuando traes el día a favor. Suena medio chusco, pero pinta perfecto ese momento en que todo fluye.
Eres un cacahuate
Se le suelta a alguien cuando anda bien torpe, distraído o haciendo cosas sin pensar, como si en vez de cerebro trajera puro cacahuate. Es un insulto leve, más de carrilla que de pleito, ideal para amigos cuando la riegan bonito. No es finísimo, pero sí muy de cotorreo y se entiende al vuelo.
Andar de rajón
Se dice de quien siempre se raja: promete, se apunta y a la mera hora se echa para atrás. Aplica para planes, chambas, partidos o lo que sea. Va con tono de carrilla, como llamarle inconstante o miedoso, pero en modo barrio. Si alguien anda de rajón, ya ni le apartes lugar.
Estar bien paleta
En Nayarit se dice de alguien que anda bien ido, distraído o medio menso, como si estuviera en piloto automático. Es ese compa que está presente de cuerpo pero la mente la trae quién sabe dónde. No siempre es insulto fuerte, a veces es carrilla leve. Y la neta, suena chistoso.