Se dice cuando te toca trabajar durísimo, de esos días que acabas molido y con la espalda pidiendo esquina. La imagen es clara: burro cargando y tú metido en obra negra, puro cemento, varilla y chinga. Sirve para quejarte con humor de una jornada pesada o de un jefe que no perdona.
"Regresamos del puente y el patrón se puso intenso: que si bultos, que si mezcla, que si varilla. Ya ando bien tronado, como burro en obra negra, y apenas es martes."