Dicho bien llanero para avisar que toca ponerse a trabajar en serio, de esos trabajos pesados donde sudas la franela. Es como decir: deja la habladera y mete el lomo, que aquí no hay magia. Se usa mucho cuando hay faena de campo, construcción o cualquier cosa que requiera fuerza y ganas.
"Compadre, deje el cuento y agarre el pico: hay que abrir esa zanja antes que caiga el palo de agua. Vamos a echarle la espalda al burro de una vez."