Frase motivadora que se usa para animar a alguien a poner esfuerzo o dedicación en un proyecto o actividad, como decir '¡ponlo todo!' pero al estilo tachirense.

"Hermano, este semestre está heavy, pero hay que echarle gañas para no repetir otra vez."

Se dice para animar a alguien a que le meta esfuerzo, actitud y constancia a lo que está haciendo. Es como un empujoncito verbal de no te rajes y sí se puede, muy de México. En Zacatecas se oye un montón cuando toca chambear, estudiar o aguantar vara. Y sí, a veces suena a regaño cariñoso.

"Compa, no te me agüites. A esa tarea del profe échale ganas y al rato hasta andas bien puesto en la presidencia municipal, nomás no te duermas."

Se dice para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud a algo, sobre todo cuando está cuesta arriba. Es como decirle: ponte las pilas, no te me caigas y dale con todo. Vale para estudiar, trabajar o salir de un mal rato. Suena cercano, de pana, y suele ir con un empujoncito de cariño.

"Chamo, si de pana quieres pasar ese examen, échale ganas y suelta el WhatsApp un ratico, que después andas llorando con la nota."

Se dice para animar a alguien a que le meta esfuerzo, actitud y corazón a lo que está haciendo, aunque ande cansado o de bajón. Es el clásico empujoncito mexicano de no te rajes y sí se puede. Sirve tanto para estudiar, chambear o salir de un bache. Suena simple, pero levanta.

"Ándale, compa, échale ganas a la chamba hoy y al rato nos lanzamos por unos tacos, que ya te vi medio agüitado."

Frase bien mexicana para decirle a alguien que se ponga las pilas y le meta esfuerzo a lo que está haciendo. Vale para estudiar, chambear, entrenar o sobrevivir a la vida en general. Suena a regaño cariñoso o a porra de compas. Y sí, también aplica si andas batallando con las tortas de tamal.

"Ya mero sale la chamba, compa. Échale ganas tantito y al rato nos lanzamos por una barbacoa bien maciza, que ya me anda rugiendo la panza."

Expresión bien mexicana para decirle a alguien que se ponga las pilas y le meta esfuerzo y actitud a lo que está haciendo. Sirve para la chamba, la escuela, el gym o hasta para animarte con el crush. Suena a regaño cariñoso o a porra barata, pero funciona cuando andas medio flojo.

"Ya casi acabo la tesis, pero si no le echo ganas este finde, voy a seguir de nini y mi jefa me va a traer en friega."

Se dice cuando alguien le mete esfuerzo, actitud y un poquito de corazón a lo que está haciendo. Es como decir: ponte las pilas y no te rajes a la primera. Vale para estudiar, currar, entrenar o lo que sea, sobre todo cuando da pereza o se pone cuesta arriba. Y sí, suena a regaño cariñoso.

"Mira, si vas a pedir el ascenso, échale ganas: llega temprano, mete mano en el proyecto y no te me quites cuando el jefe se ponga intenso."

Se usa para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud, sobre todo cuando ya anda cansado o desmotivado. Es como decir: no te rajes, tú puedes, aviéntate con todo. En Guanajuato y en el Bajío se oye un montón, bien de rancho y bien de compas. Suena simple, pero levanta.

"Ya traigo la pila en rojo y todavía falta la junta, pero ni modo, a echarle ganas, que si no, el patrón se pone bien bravo."

Expresión muy usada para animar a alguien a esforzarse, poner actitud y no rajarse aunque la cosa esté difícil. Es como decir que le metas energía, corazón y constancia a lo que haces. Muy de Jalisco y de todo México, la neta, porque suena a consejo de tía buena onda que quiere verte triunfar.

"Andas chillando por el ex, por la chamba y por todo, pero si quieres que cambie la cosa, échale ganas, compa, que en Jalisco no nos rajamos tan fácil."

Expresión motivacional muy usada en Guanajuato para animar a alguien a poner más esfuerzo, actitud y corazón en lo que está haciendo. No es solo trabajar más, también es meterle buena vibra y no rajarse tan fácil. Suena a consejo de familia en la mesa y, la neta, tiene su encanto bien cálido.

"No te me agüites, primo, échale ganas, que la vida es como la cajeta de Celaya, a veces se quema, a veces se pega, pero bien cuidada queda re chula."

Se dice para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud, aunque ande cansado o la cosa esté pesada. Es el empujoncito típico cuando toca chambear, estudiar o aguantar vara sin rajarse. En Nayarit se suelta mucho en modo motivación de compas, como diciendo: órale, no te me caigas, tú puedes.

"Ya sé que el jefe anda bien perro y el sol está a todo lo que da, pero échale ganas, compa, que hoy sí sale la quincena."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!