Frase motivadora que se usa para animar a alguien a poner esfuerzo o dedicación en un proyecto o actividad, como decir '¡ponlo todo!' pero al estilo tachirense.
Se dice para animar a alguien a que le meta esfuerzo, actitud y constancia a lo que está haciendo. Es como un empujoncito verbal de no te rajes y sí se puede, muy de México. En Zacatecas se oye un montón cuando toca chambear, estudiar o aguantar vara. Y sí, a veces suena a regaño cariñoso.
Se dice para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud a algo, sobre todo cuando está cuesta arriba. Es como decirle: ponte las pilas, no te me caigas y dale con todo. Vale para estudiar, trabajar o salir de un mal rato. Suena cercano, de pana, y suele ir con un empujoncito de cariño.
Se dice para animar a alguien a que le meta esfuerzo, actitud y corazón a lo que está haciendo, aunque ande cansado o de bajón. Es el clásico empujoncito mexicano de no te rajes y sí se puede. Sirve tanto para estudiar, chambear o salir de un bache. Suena simple, pero levanta.
Frase bien mexicana para decirle a alguien que se ponga las pilas y le meta esfuerzo a lo que está haciendo. Vale para estudiar, chambear, entrenar o sobrevivir a la vida en general. Suena a regaño cariñoso o a porra de compas. Y sí, también aplica si andas batallando con las tortas de tamal.
Expresión bien mexicana para decirle a alguien que se ponga las pilas y le meta esfuerzo y actitud a lo que está haciendo. Sirve para la chamba, la escuela, el gym o hasta para animarte con el crush. Suena a regaño cariñoso o a porra barata, pero funciona cuando andas medio flojo.
Se dice cuando alguien le mete esfuerzo, actitud y un poquito de corazón a lo que está haciendo. Es como decir: ponte las pilas y no te rajes a la primera. Vale para estudiar, currar, entrenar o lo que sea, sobre todo cuando da pereza o se pone cuesta arriba. Y sí, suena a regaño cariñoso.
Se usa para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud, sobre todo cuando ya anda cansado o desmotivado. Es como decir: no te rajes, tú puedes, aviéntate con todo. En Guanajuato y en el Bajío se oye un montón, bien de rancho y bien de compas. Suena simple, pero levanta.
Expresión muy usada para animar a alguien a esforzarse, poner actitud y no rajarse aunque la cosa esté difícil. Es como decir que le metas energía, corazón y constancia a lo que haces. Muy de Jalisco y de todo México, la neta, porque suena a consejo de tía buena onda que quiere verte triunfar.
Expresión motivacional muy usada en Guanajuato para animar a alguien a poner más esfuerzo, actitud y corazón en lo que está haciendo. No es solo trabajar más, también es meterle buena vibra y no rajarse tan fácil. Suena a consejo de familia en la mesa y, la neta, tiene su encanto bien cálido.
Se dice para animar a alguien a ponerle esfuerzo y actitud, aunque ande cansado o la cosa esté pesada. Es el empujoncito típico cuando toca chambear, estudiar o aguantar vara sin rajarse. En Nayarit se suelta mucho en modo motivación de compas, como diciendo: órale, no te me caigas, tú puedes.