En Nayarit se dice cuando vas atorado en el tráfico y, en vez de aguantar como santo, te sales por terracerías, brechas o calles bien rústicas para adelantar y llegar más rápido. Es el clásico atajo medio salvaje que te sacas de la manga. A veces sale de lujo y a veces acabas tragando polvo, pero qué tal la fe.
"Íbamos bien atorados en el libramiento y el compa dijo: no, ahorita le hacemos la milpa. Nos metimos por una brecha toda polvosa y llegamos antes, aunque el carro quedó hecho un cochinero."