Estar jaspeado

Se dice cuando alguien vuelve con un bronceado bien marcado, a veces disparejo, como con manchas o franjas por el sol, la ropa o el protector mal puesto. Vamos, que quedaste tostado y con “diseño” sin querer. En Anzoátegui se suelta mucho después de playa o río, y da risa porque es cero glam.

"Chamo, te fuiste a Lechería dos días y volviste jaspeado, primo. Tienes la marca de la franela pegada, pareces una arepa a medio dorar."

Chapa

En Anzoátegui se le dice chapa a la persona que habla demasiado y te lanza un cuento larguísimo para marearte, convencerte o zafarse de algo. Es puro palabreo, mucha labia y poca acción. No siempre es mala intención, pero te deja con la sensación de que te vendieron humo. Y a veces hasta da risa.

"No le pares mucho a Juan, ese pana es tremendo chapa: te echa un cuento de media hora pa’ justificar por qué llegó al baile cuando ya estaban barriendo."

Ser la mera arepa

Dicho bien venezolano para soltar que alguien es el duro, el que manda o el mejor en lo suyo. Vamos, el jefe del coroto, pero dicho con sazón criolla y cero formalidad. Se usa para alabar a un pana que la rompe, ya sea en la chamba, en el deporte o en cualquier movida.

"Desde que Carlos agarró el equipo, no perdemos ni una. Ese pana es la mera arepa, manda y resuelve sin tanto show."

Lanzar un paquete

Se dice cuando alguien se pone a echarse flores y a inventar o exagerar historias para quedar como el más duro, pero tú le ves la costura a kilómetros. Vamos, puro cuento para impresionar al grupo. Muy de pana: lo escuchas y piensas, ajá, sí, claro, lánzate otro paquete a ver.

"Juan dijo que conoce a Bad Bunny y que lo invitó a su casa en Lechería, pero eso es puro cuento, estaba lanzando un paquete durísimo."

Pegar una clase

Se dice cuando alguien se lanza un discurso como si fuera profesor, dando cátedra y presumiendo de saber, pero en realidad está medio inventando o no tiene ni idea. Es el típico que se pone intenso para quedar bien delante de la gente. Da risa porque suena serio, pero es puro show.

"Mira a Carlitos pegando una clase de economía en la cola del bus y el pana ni sabe cuánto está el pasaje, qué nivel de invento."

Arrecho pa'l placer

Se dice cuando andas con unas ganas brutales de vacilar y darte el gusto, ya sea una rumba, una playa, una comida sabrosa o cualquier plan que promete. En Anzoátegui suena a emoción pura, como estar prendido y listo pa' gozar. Ojo, según el tono, arrecho también puede sonar a molesto, pero aquí es full disfrute.

"Papi, el sábado hay playa, birras y parrilla con los panas, yo estoy arrecho pa'l placer desde el jueves."

Hacer un machetico

Se dice cuando te haces una chuleta o un resumencito express para estudiar a última hora o para salir del paso con algo complicado. Es el típico papelito salvavidas que aparece cuando ya no hay chance de leerse todo el tema. No es muy legal que digamos, pero en la calle y en el liceo todo el mundo entiende la jugada.

"Chamo, el parcial está cabilla y yo no estudié nada. Me lancé un machetico en el recreo y con eso medio me defendí, si no, pelaba feo."

Darle guayaba

Se dice cuando te vas a echar una siesta sabrosa, casi siempre después de almorzar, con ese calor que te deja derretido. Es el plan clásico de mediodía: ventilador a tope, barriga llena y cero ganas de hacer nada. Vamos, que te desconectas un rato y vuelves a la vida como nuevo.

"Chamo, terminé el pabellón y el sol está criminal. Prende el ventilador ese y no me busques, que me voy pa' el cuarto a darle guayaba un ratico."

Echar el cuento

En Anzoátegui se dice cuando te pones a contar una historia o un chisme, normalmente en plan relajado con los panas. Puede ser para entretener, para exagerar un poquito o para soltar el cuento completo con detalles y todo. Vamos, sentarse a hablar y dejar a la gente pegada, como novela de las nueve.

"Nos fuimos pa' la esquina, compramos unas birras y nos pusimos a echar el cuento del vecino hasta que se fue la luz y seguimos a puro celular."

Echarse unos tacazos

Se dice cuando vas a jugar billar un rato, sin presión y más por pasarla bien que por competir. Normalmente es plan de panas, con música de fondo y alguna birra o refresco en la mesa. Es como decir vamos a tirar unas carambolas y a echar cuento mientras tanto. Plan sencillo, pero sabroso.

"Chamo, deja el estrés y vámonos pa' la bodega a echarnos unos tacazos con los panas, que hoy pago yo la primera."

Montarse en la guagua

En Anzoátegui y en buena parte de Venezuela, montarse en la guagua es literalmente subirse al bus. No va de modas ni de memes, va de transporte y vida diaria. Se usa tal cual, para decir que te vas en autobús o que ya te subiste. Simple, callejero y cero misterio, pero bien útil.

"Chamo, apúrate que ya viene la guagua. Si no te montas ahorita, nos toca caminar hasta la casa con este solazo."

Ponerse en la papa

Se dice cuando alguien por fin se ubica y agarra el hilo de lo que está pasando. Es como ponerse al día con el chisme, entender el tema o caer en cuenta de la movida. Muy de panas para cuando andas perdido y te toca actualizarte rapidito. Y sí, casi siempre viene con cuento y risas.

"Llegaste tarde a la rumba y no entendías nada, así que te sentaste con una Polar y te pusiste en la papa con el chisme del barrio."

Sacar la pata del barro

Se dice cuando por fin sales de un lío o de una mala racha que te tenía trancado, como si tuvieras la pata metida en el barro y no pudieras ni moverte. Aplica para deudas, peos en el trabajo o cualquier marrón que te estaba ahogando. Cuando lo logras, respiras sabroso.

"Chamo, pensé que no pasaba esa materia ni a palo, pero metí el último examen y saqué la pata del barro. Ahora sí, playita en Lechería y a olvidarse del peo."

Andar metro

Se dice de alguien que anda súper pendiente de lo último, ya sea ropa, teléfono, música o cualquier moda del momento. Va como en modo vitrina, presumiendo y queriendo verse fino, moderno y al día. Suele llevar burla, porque la persona se lo toma demasiado en serio y no se le baja el show.

"Chamo, mira a Juancho con el iPhone nuevo y los zapatos brillantes, anda metro todo el día, subiendo historias como si lo estuvieran patrocinando."

Tener diente e' perro

Se dice de alguien que tiene una suerte brutal o una maña tremenda para conseguir lo que quiere, aunque parezca imposible. Como que siempre cae parado, se cuela en la mejor oportunidad o le sale el contacto justo. Es medio envidia, medio admiración. Si lo oyes, ya sabes que ese pana resuelve.

"Ese pana tiene diente e' perro, se apareció sin entrada y terminó en VIP con cerveza en mano, saludando al cantante como si fueran primos."

Vilipendiarse

En Anzoátegui se usa para cuando alguien se pone dramático de más, como si le estuviera pasando la peor tragedia del mundo por una tontería. Es exagerar las penas, victimizarse y armar un show tipo telenovela por cualquier detalle. Suena medio serio por la palabra, pero en boca de pana es puro chalequeo.

"No te vilipendies, chamo, que fue una arepa quemada y ya. Agarra otra y deja el drama, vale."

Estar enchumbado

Se dice cuando alguien está perdidamente enamorado o embobado por otra persona y se le nota demasiado. Andas bobo, sonriente, pendiente del celular y con cara de tonto feliz, como si te hubieran echado un hechizo. En Anzoátegui lo sueltan para vacilarte cuando ya no puedes disimular ni un poquito.

"Chamo, desde que Ana te escribió andas pegado al teléfono y con esa sonrisita. Estás enchumbado, vale, deja el show y ve a verla."

Echar el cuento

Se dice cuando te pones a contar una historia con calma, con chisme incluido y todos los detallitos jugosos. Puede ser simplemente ponerse a conversar, pero casi siempre lleva ese toque de cotilleo sabroso, como de patio. Vamos, sentarse un rato a hablar y a soltar la novela completa, sin apuro.

"Chamo, tú no sabes el peo de ayer. Vente pa' la plaza un ratico y echamos el cuento con lujo de detalles, que eso estuvo de película."

Echarle pichón

Se dice cuando toca meterle ganas de verdad a algo, currar duro y no rajarse aunque estés sudando la gota gorda. Es como decir: ponte las pilas y dale con todo, sin flojera. Muy de calle para animar a alguien o para reconocer que la cosa va a requerir esfuerzo del bueno.

"Mira, si queremos entregar ese trabajo hoy, toca echarle pichón, comprar empanadas y darle hasta que salga, ¿o qué?"

Echarle pierna

Se dice cuando toca meterle ganas a algo y moverse de verdad, sin flojera ni excusas. Es como decir ponte las pilas, aprieta el paso y no te rajes aunque esté cuesta arriba. Muy de calle para empujar a alguien a esforzarse, ya sea estudiando, trabajando o resolviendo un peo.

"Chamo, si de pana quieres pasar esa materia, échale pierna y deja el celular quieto, que el profe no regala puntos."

Echar un caletre

Se dice cuando alguien se esfuma sin hacer ruido, como quien no quiere la cosa, para zafarse de un momento incómodo o de un regaño. Muy típico en rumbas o reuniones: estabas hablando con la persona y, pum, ya no está. Vamos, que aplicó la de desaparecer antes de que lo agarren de punto.

"Apenas el jefe empezó con el sermón en la reunión, Juan echó un caletre y apareció después como si nada, cuando ya todo estaba tranquilo."

Echar el carro

En Anzoátegui se dice cuando alguien está echando mucha labia, alardeando o prometiendo de más, pero a la hora de la verdad no hace nada. Vamos, puro cuento y cero acción. También aplica para el que se agranda y se cree la gran vaina sin tener con qué. Y sí, da risa cuando lo sueltan en seco.

"Chamo, deja de echar el carro, agarra tus corotos y vámonos pa' la playa, que después te pones fino y no llegamos nunca."

Achicopalarse

Verbo bien venezolano para cuando te vienes abajo, te pones triste o se te cae la moral por cualquier vaina. Es ese bajón de ánimo de chamo cuando algo no sale como querías, te cancelan el plan o te dan una mala noticia. Suena medio dramático, pero se usa full en serio y en broma.

"No te me achicopales, vale. Si hoy se dañó la ida a la playa, mañana armamos un sancocho en la casa y listo, ¿o qué?"

Seguir en la movida

Se dice cuando alguien sigue metido en el plan, normalmente de rumba o de parranda, y no tiene ni la más mínima intención de irse pa' su casa. Es como admitir que la noche va pa' largo y que todavía queda gasolina. Muy de chamo: si hay música y panas, se sigue en la movida.

"Chamo, ya son las tres y tú ni asomas pa' la casa. Tranquilo, mi rey, que hoy seguimos en la movida y mañana vemos cómo resolvemos."

Cafecito sabroso

Se dice cuando tienes un chisme bien jugoso o una primicia calentica que estás a punto de soltar. Es como el café recién colado: huele rico, quema un poquito y todo el mundo se pega a ver qué es. Se usa para enganchar a la gente antes de contar el cuento completo. Y sí, suele venir con drama incluido.

"Epa, comadre, acérquese un momentico: tengo un cafecito sabroso del edificio, y si se lo cuento se le va a parar el pelo."

Ver palmeras por un tubo

Se dice cuando alguien está en modo vacaciones total, sin estrés y sin ganas de mover un dedo, como si estuviera tirado bajo unas palmeras con la brisa pegándole en la cara. Es una forma graciosa de decir que anda demasiado relajado o medio flojo. En Anzoátegui suena a playa y a cero preocupaciones.

"Desde que Mario renunció, anda viendo palmeras por un tubo en Lechería, se para tarde, se va pa’ la playa y ni responde el WhatsApp."

Línea de guasa

Se dice cuando alguien se monta en modo chistoso y no suelta la broma ni por casualidad. Es como llevar un hilo de chistes, pullas y comentarios con picardía, uno detrás de otro, hasta que el grupo queda doblado de la risa. Muy de pana, pero si te agarra de objetivo, prepárate.

"En el cumple, Miguel arrancó con una línea de guasa y no paró, entre pullas y chistes, nos tenía a todos llorando de la risa, vale."

Tirarse una gota

Se dice cuando alguien se lanza una excusa malísima, de esas que se ven venir a kilómetros y no se las cree ni su mamá. Es como soltar un cuento flojo para zafarse de una responsabilidad o quedar bien. Muy de pana para cortar el show y dejar claro que nadie está comprando esa película.

"No te me tires una gota, chamo: que si el bus se perdió, que si Mercurio retrógrado… llegaste tarde porque te quedaste pegado viendo reels, ya."

Llevarse la medalla

Se dice cuando alguien termina quedándose con el reconocimiento, los aplausos o el crédito de algo, como si fuera el campeón del cuento. A veces es merecido y otras es puro show, porque el que de verdad se partió el lomo fue otro. Va perfecto para rajar de los vivos que se cuelan.

"Chamo, Carlos ni apareció en las reuniones y al final se llevó la medalla. Nosotros pegados hasta tarde y él ahí, como si nada, cobrando gloria."

Arrechísimo

En Anzoátegui y en buena parte de Venezuela se usa para decir que algo está brutal, buenísimo, impresionante, de lo mejor. Es un superlativo de arrecho en plan positivo, como cuando algo te deja loco de lo fino que está. Ojo, según el tono también puede sonar fuerte, pero casi siempre es puro hype.

"Chamo, el concierto de anoche estuvo arrechísimo, cantamos a grito pelao, se fue la luz dos veces y aun así la gente no paró de brincar."

Estar en el sol

Se dice de alguien que anda despistado, lento o en Babia, como si el calor le hubiera derretido el cerebro. Es ese pana que está presente de cuerpo, pero la mente la tiene paseando por otro lado. Va perfecto para regañar con cariño cuando alguien no agarra una y se queda ido.

"Mano, dile a Luis que deje de estar en el sol y se ponga las pilas, que el delantero viene solo y nos clava el gol."

Andar en punta de cable

Se dice cuando estás nervioso, ansioso o con la emoción a mil por algo que esperas que pase ya. Como estar en modo alerta, pendiente del teléfono, del mensaje o de la señal que te cambie el día. En Anzoátegui suena bien criollo y describe perfecto esa espera que te tiene acelerado.

"Chamo, desde que mandé el currículum ando en punta de cable, pegado al cel a ver si me llaman hoy mismo pa' la chamba."

Estar guindado

Se dice cuando estás hasta el cuello con cosas, full trabajo o con un enredo que te tiene colgado y sin saber por dónde arrancar. Es como estar saturado, atrasado y medio en modo supervivencia. Muy de chamo estresado entre entregas, diligencias y mil vainas encima. Y sí, da arrechera.

"Chamo, ando guindado con las entregas, el jefe ladilla y la universidad encima. Si me escribes hoy, te respondo mañana, porque ni chance me da de comer tranquilo."

Estar torreador

Se dice de alguien que está en Babia, medio ido o perdiendo el tiempo sin hacer nada productivo. Puede ser por flojera, por estar distraído o por andar pegado a la nada, como mirando el techo. No siempre es con entusiasmo, más bien es estar en modo vago y desconectado. Y sí, da risa verlo desde afuera.

"Chamo, mira a Juan: desde el mediodía está torreador en el sofá, viendo pasar los carros y diciendo que ahorita sí se para."

Puentalear

Verbo bien criollo para cuando te armas un puente y te desapareces del mapa. Es pegar viernes con lunes, o meter un feriado por el medio, para estirar el descanso como chicle. Se usa mucho en plan de trabajo o clases, cuando ya estás cuadrando la fuga y nadie te ve el polvo.

"No me llames el lunes, pana, que voy a puentalear: me pegué el viernes y me fui pa' Mochima a comer empanadas y echar playa."

Pegar la letra

Se dice cuando le sueltas a alguien una regañada bien directa o le cantas sus verdades por algo que hizo mal. Es como pasarle factura, pero a punta de palabras y sin anestesia. También vale para recordarle un error para que no se haga el loco. Suena fuerte, pero a veces toca.

"El pana llegó como si nada después del desastre de la fiesta y yo le pegué la letra ahí mismo, pa’ que dejara la viveza y aprendiera a invitar con cabeza."

Estar encampado

Se dice cuando alguien anda en la luna, despistado o como desconectado de la realidad. Estás ahí, pero tu mente se fue pal campo a contar matas y no te enteras de nada de lo que pasa alrededor. En Anzoátegui suena bien criollo y sirve para vacilar a quien está ido o lento.

"Epa, pana, te estoy hablando desde hace rato y tú nada. Estás encampado, vale, como guachimán viendo crecer el monte."

Ser un pirado del Orinoco

Se le dice a alguien que está medio zafado, pero en plan simpático, porque siempre sale con ocurrencias raras, planes imposibles o ideas bien disparatadas. Como si viviera en modo aventura permanente y no le diera miedo el ridículo ni el peligro. No es un insulto pesado, más bien una forma de decir: este pana está loco, pero cae bien.

"El pana dijo que iba a cruzar el río en una neverita amarrada con mecate para grabar un video. Mano, ese sí es un pirado del Orinoco."

Armar el zaperoco

Se dice cuando se arma un alboroto de los buenos: un desorden, una bulla o un peo donde todo el mundo se mete, ya sea por una discusión o porque la cosa se volvió rumba sin avisar. Es muy de calle y suena a que se salió de control, para bien o para mal. Y sí, suele acabar con vecinos pendientes.

"Íbamos a ver el juego tranquilos en casa de Luisito y de la nada se armó el zaperoco, música a todo volumen, gente llegando sin invitación y los vecinos tocando la puerta bravos."

Aceitico

En Anzoátegui le dicen así al tipo que se cree galán y vive echando labia, como si tuviera un manual de conquista barato. Se arrima a las jevas con su “encanto” medio dudoso, todo resbaloso y confianzudo. No siempre es mala gente, pero suele dar pena ajena. Y sí, el apodo le queda perfecto.

"Mira, ahí viene Juan con la habladera otra vez, el aceitico del grupo. Se pegó a la jeva de la barra y ya está echándose flores como si fuera modelo."

Tirar los perros

Se dice cuando alguien le está echando los tejos a otra persona, o sea, coqueteando sin disimulo para ver si cae. Puede ser medio intenso, medio gracioso, según el personaje. En Anzoátegui lo oyes en fiestas, en la playa o en cualquier rumba cuando alguien anda en modo conquista total.

"En la rumba de anoche, Carlos no soltaba a Mariana, tirándole los perros duro, con sonrisa y todo, y ella nada, como si estuviera viendo llover."

Dale al mañanero

Se dice para animar a alguien a arrancar el día con todo, sin flojera y desde temprano. Puede ser ir al gym, salir a correr, ponerse a trabajar o hasta meterle duro a un desayuno bien resuelto. Es como decir: ponte las pilas desde la mañana y el día te rinde más. Suena bien de pana.

"Chamo, son las 5:30 y tú todavía pegado a la cama. Dale al mañanero, nos vamos a trotar y después nos bajamos una empanada con malta."

Echarse un carro

En Anzoátegui se dice cuando alguien se lanza una mentira bien grande o una exageración descarada, normalmente para echar broma, picar a la gente o ver quién cae. No es que sea un engaño serio, es más un cuento inflado para hacer ruido y reírse un rato. Si te lo sueltan, sospecha y vacila de vuelta.

"No le creas, pana, ese bicho se echó un carro diciendo que ganó la lotería y ahora anda buscando dónde estacionar el yate."

Tener la torta mojada

Se dice de alguien que anda despistado, lento para reaccionar o con la mente en otro planeta. Es como tener la cabeza aguada y no pillar una, aunque te lo expliquen con dibujitos. Suele soltarse en tono de regaño cariñoso o burla entre panas, cuando alguien vive olvidando cosas.

"María, ¿otra vez dejaste las llaves adentro y saliste? Chama, tú sí tienes la torta mojada, vale. Después andas pegada a la reja pidiendo auxilio."

Armar un bochinche

Se dice cuando alguien monta un alboroto de los buenos, arma un escándalo o pone el ambiente patas arriba, casi siempre por una discusión, celos o puro show. Es muy de Venezuela y suena a que ya viene el drama con gritos, gente metida y cero paz. Y sí, suele acabar mal.

"Bájale dos, vale. Si sigues con esa gritadera vas a armar un bochinche en la fiesta y nos botan a todos pa' la calle."

Vaina e' tigre

Expresión bien oriental para soltar cuando algo te deja loco de lo bueno o lo impresionante que está. Es como decir que fue una brutalidad, una locura, una cosa de otro nivel. Se usa para un truco, una jugada, un plan o cualquier vaina que te sorprenda de verdad. Y sí, suena sabrosísima.

"Chamo, ese carajo se lanzó el gol de chilena en la caimanera y ni sudó. Eso fue una vaina e' tigre, pana, qué nivel."

Pasarla pelao

Se dice cuando estás pasando roncha, sin un real y con la vida apretando. Es como ir en modo supervivencia: sin plata, sin chance y contando los billetes como si fueran estampitas. Muy de calle en Venezuela, sobre todo cuando toca resolver con lo mínimo. Y sí, duele más cuando ni pa' las birras hay.

"Mano, desde que me robaron la moto la estoy pasando pelao, ando resolviendo con lo que salga y ni pa' una fría me queda."

Echarse un blanco

En Anzoátegui se dice cuando alguien se tira un rato a tomar sol, normalmente en la playa, para agarrar color y quedar bien doradito. Es como echarse una siesta, pero versión caribe: arena, brisa y cero estrés. Si te pasas, terminas rojo como camarón, así que ojo con el bloqueador.

"Chamo, después de comer me voy pa' la orilla a echarme un blanco un ratico, que ando más pálido que pared recién pintada."

¡Échame un cuento bueno!

Se dice para pedirle a alguien que se lance una historia bien contada, de esas que entretienen, dan risa o tienen chisme del bueno. Es como decir: cuéntame qué pasó, pero con sabor a calle y ganas de vacilar un rato. Ideal cuando alguien llega con cara de que trae novela y tú quieres detalles.

"Epa, pana, échame un cuento bueno, que te vi saliendo apurado de la rumba y después nadie supo nada. ¿Qué fue lo que pasó?"

Echar coba

Se dice cuando alguien se pone a inventar, exagerar o meter labia para quedar bien, impresionar o sacarte algo. Vamos, puro cuento con cara de verdad. Puede ser medio inocente, tipo fanfarroneo, o más mañoso si lo usan para manipular. En Anzoátegui lo oyes un montón entre panas.

"Marico, deja de echar coba, que dices que conoces a Bad Bunny y ni has salido de Lechería, ¿qué es esa vaina?"
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