Se dice para animar a alguien a arrancar el día con todo, sin flojera y desde temprano. Puede ser ir al gym, salir a correr, ponerse a trabajar o hasta meterle duro a un desayuno bien resuelto. Es como decir: ponte las pilas desde la mañana y el día te rinde más. Suena bien de pana.
"Chamo, son las 5:30 y tú todavía pegado a la cama. Dale al mañanero, nos vamos a trotar y después nos bajamos una empanada con malta."