En Salta, decirle a alguien oso es ponerle un mote medio cariñoso y medio en cargada: el típico que cae a todas las juntadas, se prende a lo que haya y vive gorroneando. No siempre es insulto pesado, más bien una forma de marcarle la rata con humor. Si te lo dicen, llevá algo la próxima.
En el Maule se usa para huevear con cariño a alguien que anda volado, distraído o derechamente en otra dimensión. Es como decir que va caminando por la vida sin cachar mucho lo que pasa a su alrededor, medio torpe pero tierno. No es un insulto pesado, más bien una talla entre amigos, aunque igual puede picar un poquito.
En San Luis, 'oso' se le dice a esa persona algo lenta o distraída, que parece estar medio dormida y que no se entera de mucho. Como si vivieran en hibernación mental, vaya.