Se dice cuando alguien se monta en modo chistoso y no suelta la broma ni por casualidad. Es como llevar un hilo de chistes, pullas y comentarios con picardía, uno detrás de otro, hasta que el grupo queda doblado de la risa. Muy de pana, pero si te agarra de objetivo, prepárate.
"En el cumple, Miguel arrancó con una línea de guasa y no paró, entre pullas y chistes, nos tenía a todos llorando de la risa, vale."