En Bolivia se usa para hablar de beber alcohol, casi siempre en plan fiesta y muchas veces a lo bestia. No es solo tomarse una cervecita tranquila, es ir a chupar con la banda y acabar medio doblado. Suena muy de calle y según cómo lo digas puede ser cariñoso o aviso de resaca brutal.
En Sevilla, chupar no va solo de beber. También se usa para decir que algo te absorbe tiempo, dinero o energía sin que te des cuenta. Entras a echar un ratito y, cuando miras el reloj, ya es de madrugada y la cartera está temblando. Tiene su puntito de verdad y de guasa.
En Salta, chupar es salir a tomar alcohol con ganas, ya sea vino, birra o lo que pinte, siempre en modo relajado y festivo. No es solo beber, es armar la juntada, el asado, la guitarreada y terminar medio alegrón. Es una forma de decir que se va a tomar bastante, y la verdad es que suena bastante simpático.
En Lima, chupar no va de sorber con pajita ni de ponerse fino con modales. Es salir a tomar alcohol, meterle a la chela o al trago y alargar la noche con la gente, a veces hasta quedar medio destruido. Se usa mucho entre patas cuando el plan es juerga y resaca asegurada. Y sí, suena más bruto de lo que es.
En Buenos Aires, chupar es básicamente ponerse a tomar alcohol, a veces bastante, como quien no quiere la cosa. Puede ser birra, fernet o lo que pinte, y suele ir con charla eterna, chistes malos y debate de fútbol y política como si fueras panelista. No es fino, pero es real y tiene su encanto porteño.
En Madrid, chupar es, sobre todo, beber alcohol, a veces con la idea de pillar castaña o ir calentando. También se usa como chuparla o chupar del bote, pero lo típico es lo de empinar el codo. Lo de madrugar heroicamente suena inventado, porque aquí chupar es más de barra que de sábana.
En Guatemala, chupar es irse a tomar guaro, o sea, salir a beber alcohol con los cuates. Suele implicar plan de noche, música, risas y a veces terminar medio descontrolado. No es “beber con modales”, es más rollo de joda y de darle duro, aunque depende del grupo.
En Yucatán y buena parte de México, chupar es irse a tomar alcohol, o sea, irse de copas pero en plan más de banda y más de cantina. Se usa cuando la noche pinta de chelas, botana y desmadre tranquilo. No es precisamente fino, pero es súper común y bien entendido.