Se dice cuando alguien está en modo vacaciones total, sin estrés y sin ganas de mover un dedo, como si estuviera tirado bajo unas palmeras con la brisa pegándole en la cara. Es una forma graciosa de decir que anda demasiado relajado o medio flojo. En Anzoátegui suena a playa y a cero preocupaciones.
"Desde que Mario renunció, anda viendo palmeras por un tubo en Lechería, se para tarde, se va pa’ la playa y ni responde el WhatsApp."