Se dice cuando alguien deja ver la verdadera cara, casi siempre la parte chota que venía disimulando. Es ese momento en que se le cae la careta y aparece lo que realmente es, por una actitud, un comentario o una cagada. También vale para cuando se nota la falta de clase o de nivel. Y sí, suele dar vergüencita ajena.
"El pibe se hacía el re educado en la juntada, pero cuando le dijeron que no había fernet, se puso a bardear y mostró la hilacha mal."