Se dice cuando te acurrucas y te juntas bien pegadito con otras personas para dormir, descansar o simplemente capear el frío. Es como hacerse un montón humano, tipo pingüinos en invierno, pero versión sureña. En el sur sirve de estrategia de supervivencia y de excusa perfecta para quedarse en casa sin culpa.
Verbo bien chileno para cuando la gente se junta toda apretada en un mismo lugar, como en montón, casi sin espacio para moverse. Pasa en fiestas, en la micro, en la fila o cuando hace frío y toca arrimarse. No siempre es mala onda, a veces es puro plan de sobrevivencia y risas.
Se usa para cuando un grupo de personas se junta apretado en un mismo lugar, casi uno encima del otro, normalmente para capear el frío o hacer vida de familia. Es muy de casa de campo con estufa a leña, todos achoclonados conversando y pelando. Y la verdad, tiene su encanto bien chileno y bien maulino.
Verbo bien chileno para cuando la gente se junta bien pegadita, casi en montón, ya sea por cariño, por falta de espacio o porque el clima está pesado. Es como hacerse una piña para capear el frío, el viento o el apretujón de una fiesta. Muy de costa y de carrete, y cero glamour.
Acción de juntarse apretaditos como sardinas, ya sea en la micro o en una fiesta repleta, porque cuando hay poco espacio uno se achoclona.