En Trujillo se dice cuando alguien está prendidazo en la fiesta, bailando con todo y sin vergüenza, como si la música lo manejara a control remoto. Es estar en tu mejor momento, con el flow arriba y la energía a mil, de esos que no se sientan ni para tomar aire. Si lo ves, ya sabes, está en masa.
Se dice cuando amaneces hecho bolsa después de una noche brava, con el cuerpo pesado y la cabeza en cualquier lado. Es como estar resacoso, pero en modo desastre total, sin energía ni para pararte. En Ayacucho suena bien gráfico, como si te hubieras derretido y quedaras en pura masa.