Se usa para avisar de que alguien se va a llevar una buena bronca, una multa o incluso una paliza. Vamos, que si sigues haciendo el tonto, alguien te va a poner fino.
Se dice como aviso de que te van a caer consecuencias serias, ya sea una bronca, una paliza o que te van a dejar fino a base de collejas. En Las Palmas también se suelta en plan vacilón para cortar a alguien que se está pasando de listo. No es literal, pero suena a amenaza y funciona de lujo.
Se dice para avisar de que te van a dar caña, ya sea a palabras o a hostias, según el contexto. En Madrid se suelta mucho como amenaza medio en broma o como aviso de colega: si sigues así, te cae bronca, te ponen fino o te revientan en comentarios. Vamos, que te van a dejar temblando.
Se dice para avisarte de que te van a dar una paliza, literal o figurada. Puede ser que te vayan a pegar, que te vayan a regañar fuerte o que te destrocen en una discusión porque el otro controla y tú vas vendido. Suena a amenaza o advertencia, así que úsala con ojo, que impone.
Se dice para avisar de que te van a caer bronca, paliza o consecuencias serias por lo que estás haciendo. Es como un te van a dar lo tuyo, pero con ese puntito de amenaza divertida. En Valencia puede salir mucho en plan colega, sobre todo si estás liándola y alguien ya viene calentito a ponerte fino.
Advertencia bien cordobesa para decirte que, si seguís jodiendo, te van a pegar, apretar o hacer pasar un mal rato. No siempre es literal, a veces es solo que te van a putear o te van a caer todos encima. Se usa mucho en la calle, en la cancha o en un baile de cuarteto. Y sí, suena a amenaza seria.
Se dice para avisar de que te van a dar caña, ya sea una paliza, una bronca seria o que te van a machacar en una discusión. Vamos, que como sigas así, te cae. En Sevilla suena muy de calle y vale tanto para una pelea como para cuando te metes donde no te llaman.
Se dice para avisar de que te van a caer consecuencias, normalmente una bronca o una paliza, por pasarte de listo o meterte donde no te llaman. Es como un te van a dar para el pelo, pero con ese toque de amenaza medio en broma, medio en serio. Úsala con cabeza, que calienta el ambiente rápido.
Se dice para avisarte de que te van a caer broncas o que te van a dar caña, ya sea con palabras o con consecuencias. Vamos, que la has liado o estás a punto de liarla y alguien te va a poner fino. En Bilbao suena muy de cuadrilla, de aviso rápido antes de que metas la pata.
Se dice para avisar de que a alguien le va a caer una buena bronca o incluso una paliza si sigue con lo suyo. Vamos, que te has pasado de listo y ya viene el correctivo. En Asturias puede sonar en la sidrería si la lías, pero vale para cualquier situación donde te estás buscando problemas.