Se dice cuando alguien le está echando los tejos a otra persona, o sea, coqueteando sin disimulo para ver si cae. Puede ser medio intenso, medio gracioso, según el personaje. En Anzoátegui lo oyes en fiestas, en la playa o en cualquier rumba cuando alguien anda en modo conquista total.
"En la rumba de anoche, Carlos no soltaba a Mariana, tirándole los perros duro, con sonrisa y todo, y ella nada, como si estuviera viendo llover."