Se dice de alguien que está triste, desanimado o medio apagado, como si le hubieran pinchado el globo. Es ese bajón en el que no tienes ganas de nada y todo te pesa un montón. En Piura se usa harto para describir a la gente que anda cabizbaja, y hay que admitir que la palabra suena hasta tierna.
Se usa cuando alguien anda triste, desanimado o medio derrotado por algo que pasó, ya sea una bronca amorosa, una mala noticia o simplemente que la vida pega duro. Es como ir por la vida sin pilas, todo apachurrado. Suena chistoso, pero cuando uno anda achicopalado sí se siente gacho, la neta.
Se dice cuando alguien anda triste, desanimado o medio agüitado, como sin ganas de nada. Es ese bajón que se te nota en la cara y en la actitud, aunque no lo digas. Se usa mucho en México y queda perfecto para cuando algo te sale mal y te deja con el ánimo por el suelo.
Se dice cuando alguien anda desanimado, bajoneado o con la pila en cero, como si la vida le hubiera dado un zape y se quedara sin ganas de nada. Es muy de México y suena perfecto para esos días en que todo sale chueco y traes la cara larga. No es drama eterno, nomás un bajón.
Se usa cuando alguien está bajoneado, sin energía y con la moral por el piso, como si le hubieran apagado el brillo. Es estar triste, desanimado y medio derrotado, que todo le pesa y nada le provoca. No es drama máximo, pero sí un bajón serio. Y hay que admitir que la palabra suena hasta tierna.
Se usa cuando alguien está bajoneado, sin ganas de nada, como si le hubieran apagado el ánimo. Es ese combo de tristeza, preocupación y desánimo que se le nota en la cara y en la forma de hablar. Muy de acá, muy del día a día, y la verdad suena hasta tierno para decir que uno está mal.
Se usa para decir que alguien está triste, desanimado o medio bajoneado, como si el ánimo se le hubiera encogido y no le dieran ganas ni de salir a la esquina. Es esa vibra de andar cabizbajo, sin chispa, como cuando todo te sale al revés. Y hay que admitir que la palabra suena tierna aunque describa pura tristeza.