Se suelta cuando alguien está perdidísimo, desorientado o haciendo algo sin tener ni la más mínima idea. La gracia está en la imagen absurda: una puerta giratoria en pleno desierto no sirve para nada, igual que esa persona en esa situación. Es una forma muy visual de decir que va dando palos de ciego.
"El Leo se puso a arreglar el auto con un tutorial a medias y acabó más perdido que puerta giratoria en el desierto, con tornillos en el bolsillo y cara de ¿y ahora qué?"