Se dice cuando alguien está distraído, colgado o con la cabeza en cualquier lado menos donde toca. Vamos, que está en su mundo y no se entera de la película, aunque le hables de frente. En Cusco se usa mucho para vacilar al pata que anda volando y se pierde lo obvio. Tiene su encanto, pero desespera.
Se dice de alguien que está distraído, colgado o metido en su mundo, como si la película de alrededor no fuera con él. Puede ser porque está pensando en cualquiera, porque anda en modo zen o porque directamente no registra. En Argentina se usa un montón y queda perfecto para el que vive en Narnia un rato.
Se usa cuando alguien está tan distraído, colgado o en la luna que parece que su mente anda en otro universo paralelo. Puede ser porque está pensando en mil cosas, enamorado, cansado o simplemente volando. Es una forma relajada de admitir que no estabas prestando ni media atención, y la verdad es que suena bastante simpática.