Se suelta cuando alguien hace o dice una tontería tan grande que parece que se ha estado preparando para ser tonto profesional.
Frase de vacile para decirle a alguien que está siendo torpe o que ha metido la pata a lo grande. No es literal, claro, es una pullita con humor, como llamarte despistado nivel experto. Se suelta entre colegas cuando alguien encadena cagadas pequeñas o hace algo absurdísimo. Si hay confianza, tiene su gracia.
Frase sarcástica para soltarle a alguien cuando se marca una torpeza monumental o encadena cagadas como si fueran un hobby. Viene a decir que es tan tonto que, si se pusiera a practicar, todavía podría superarse. Es un insulto de coña, pero pica, así que úsalo con colegas y con cuidado.
Frase sarcástica para soltarle a alguien cuando hace una chapuza o toma una decisión absurda y encima se queda tan pancho. Viene a decir que es tonto, pero con mala leche y en plan broma pesada. Se usa mucho entre colegas, aunque si no hay confianza puede sentar como una patada.
Frase para soltarle a alguien cuando dice o hace una tontería monumental. La gracia está en insinuar que, si se pusiera a practicar, todavía podría ser más tonto, como si la estupidez fuera un deporte. Es un zasca con humor negro y bastante mala leche, de los que dejan al otro pensando.
Frase de vacile para soltarle a alguien cuando la lía una y otra vez con despistes o torpezas de campeonato. Viene a decir que es tan tonto que, si se pusiera a practicar, todavía podría empeorar. Es un insulto en tono de broma, de esos que se dicen entre colegas con confianza.