En Perú, y bien sonado en Cusco, se le dice así a tu pata más cercano, ese amigo de confianza que te banca en todas y con el que te entiendes sin hablar mucho. Es como decir mejor amigo, pero con cariño y calle. Si te dice pata del alma, ya eres familia, causa.
"Ayer me fui con mi pata del alma a patear San Blas y terminar en un cafecito carísimo. Igual, con ese causa todo plan sale bravazo."