En Cusco se le dice así a la persona bien metiche y curiosa, la que anda hurgando en todo y preguntando de más hasta que termina metida en un lío. Es el típico que no puede ver una puerta cerrada sin querer saber qué hay adentro. A veces se dice en broma, a veces con su jalón de orejas.
"No seas chascacán, pe, deja de estar revisando el celular ajeno. Por tu curiosidad ya te ganaste un problemón y encima te quedas con cara de yo no fui."