Se dice cuando alguien se queda dándole vueltas a algo hasta perderse en su propia cabeza. Puede ser por preocupación, por una idea que no suelta o por estar medio volado y desconectado del mundo. Es como quedarse en modo overthinking, pero bien callejero. Útil para avisar: déjalo, está rayado y no procesa.
"Ese pata se quedó mirando el amanecer y se rayó en la mente. Le hablas y ni te registra, está en su mundo. Mejor déjalo un toque hasta que baje a tierra."