Se dice cuando alguien está comiéndose la cabeza, preocupado o dándole mil vueltas a algo, a veces hasta paranoico. La idea es que estás tan rayado como un disco viejo que se traba y repite lo mismo una y otra vez. Va perfecto para celos, inseguridades, dramas de WhatsApp y cualquier overthinking sabroso.
"Marico, desde que vi esa foto en su Insta ando más rayado que un disco viejo. Le escribo, me deja en visto y yo aquí armándome una película."