Se usa cuando alguien se queda dándole vueltas a algo y termina confundido, inquieto o medio paranoico. Es como estar preocupado porque algo no cuadra o porque te dejaron pensando de más. Muy de conversación cotidiana, de esas que salen después de una charla rara o un comentario con doble filo.

"Mano, después de hablar con mi suegro me quedé bien rayado, siento que me tiró indirectas. ¿Tú crees que ya me agarró mala idea o qué?"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!