Engañar a alguien dándole algo de peor calidad o distinto a lo que se había prometido. Vamos, colársela bien colada al personal.
Significa engañar a alguien dándole una cosa por otra, normalmente algo peor de lo prometido. Vamos, venderte la moto y que luego sea una bici sin frenos. Es un dicho clásico en todo el español, no solo de Granada, y se usa tanto para timos como para chapuzas del día a día. Y sí, duele cuando te la cuelan.
Se dice cuando alguien te engaña y te cuela una cosa peor o más barata haciéndola pasar por algo bueno. Vamos, que te la meten doblada con una sonrisa: te prometen jamón del bueno y te dan choped. Es un clásico para timos, chapuzas y vendedores con mucha labia.
Prometer enseñanzas de un gurú iluminado y acabar asistiendo a un taller online donde simplemente te recuerdan que bebas agua.
Se dice cuando te la cuelan y te venden una cosa por otra, normalmente algo peor o más barato haciéndolo pasar por bueno. Vamos, un engaño con toda la cara. Vale para timos pequeños del día a día o para estafas más serias. Y sí, suena a cocina medieval, pero sigue vivita.
Expresión clásica para cuando te la cuelan y te venden una cosa como si fuera la buena, pero en realidad es una cutrez o una versión barata. Vamos, que te engañan con toda la cara y tú te quedas con el gato en la bolsa. Se usa mucho con compras, timos y chapuzas varias.
Se dice cuando alguien te engaña y te cuela una cosa por otra, normalmente de peor calidad, esperando que no te enteres. Vamos, que te la intentan colar con toda la cara. Es un clásico para hablar de timos, chapuzas o promesas infladas. Y sí, da una rabia fina cuando caes.
Se dice cuando te engañan y te cuelan algo peor haciéndote creer que es bueno, fino o de primera. Vamos, que te la meten doblada con una sonrisa: pagas por liebre y te llevas gato. Vale para compras, curros, ofertas milagro y cualquier timo con pinta decente. Clásica y muy de aquí.
Se dice cuando te engañan y te cuelan algo peor de lo que te prometieron, como si te vendieran una cosa y luego fuera otra. Vamos, que te la meten doblada con una sonrisa. Es un dicho clásico en todo el mundo hispano, no algo exclusivo de Canarias, y sigue funcionando de lujo.