Se usa cuando alguien empieza a pensar puras locuras, se le va la olla o se pone a delirar heavy, como si el tablero de control del cerebro estuviera lleno de rayas y ya nada funcionara bien. Es una forma medio cariñosa de decir que la persona está medio chiflada en ese momento, y la verdad es que suena bastante gráfica.
"El Nacho anda diciendo que va a criar llamas en el balcón del departamento en Copiapó, yo creo que se le rayó el tablero con tanto sol del desierto"