Se dice cuando te pones las pilas a lo bestia y le metes un chingo de ganas a algo, como si fueras máquina y no persona. Es muy del norte y va de esfuerzo intenso, rapidez y aguante. Suele salir cuando toca sacar la chamba sí o sí, aunque acabes bien desvelado. Y sí, suena bien perrón.
"Compadre, le eché un machinazo al jale y saqué el reporte en una noche. Ando bien desvelado, pero quedó al cien, machín."