Expresión muy usada para halagar a esa persona que siempre aparece donde pasa algo interesante, se entera de todo y encima tiene la solución o el contacto preciso. Es como decir que es un comodín andante, que nunca se pierde una y siempre está metido en todos los planes. Y hay que admitir que a veces da un poquito de envidia sana.
Se le suelta a alguien que aparece en todos lados o se apunta a todo, como si tuviera clon o agenda de ministro. También vale para el típico que se entera de todo y siempre está metido en el sarao, para bien o para dar un poco la turra. No es tanto de amañar sorteos, es más de omnipresencia castiza.
Se le suelta a alguien que aparece en todos lados y se apunta a todo: planes, eventos, líos y hasta el after. Puede ser con admiración, con cachondeo o un poco de las dos, como diciendo: no paras, macho, siempre estás ahí. En Bilbao encaja perfecto para el colega que no se pierde ni una del Athletic.
Se dice en broma cuando alguien aparece en todos lados y se mete en cualquier plan, foto o historia, aunque no lo hayan invitado ni de casualidad. Es como decir que tenés el don de la omnipresencia, versión barrio. Puede ser con cariño o con una puntita de reproche, pero siempre con risa.
Se le dice a alguien que aparece en todos lados y se mete en todos los planes, como si tuviera clon o radar para enterarse de todo. Puede ser en tono de chicana o con admiración, según cómo lo digas. En Buenos Aires suena bien de charla entre amigos, medio cargada pero con cariño.