En Iquitos rayarse es ponerse molesto, picón o medio sensible por algo que pasó, como cuando te hacen un desplante o te cambian los planes a última hora. Es básicamente enojarse o amargarse la cabeza dándole vueltas a la situación. No es un berrinche épico, pero sí ese mal humor tonto que te arruina la tarde sin necesidad.
En Guerrero se usa para decir que alguien se pone intenso o se clava de más: se emociona, se acelera o hasta arma drama sin necesidad. Según el contexto también puede ser que se suelte bien creativo y se aviente rolas o versos como si trajera musa. Va de ponerse en modo extra, para bien o para mal.
En Piura rayarse es cuando alguien se clava fuerte con otra persona, se enamora mal o se queda todo obsesionado pensando en ese alguien. No es un crush suave, es más bien que se le va la olla de tanto darle vueltas. A veces suena tierno, a veces da un poco de cosa, pero hay que admitir que tiene su gracia.
En México, rayarse es cuando te sale algo chido de rebote, como ganarte un premio, que te inviten o que te caiga un beneficio inesperado. En otros contextos también se usa como rayarse la cabeza, o sea, preocuparse y darle mil vueltas a algo. Depende del tono y de la situación, pero se entiende rápido.
Se usa cuando alguien se come la cabeza a lo bestia, se preocupa de más o se arma una película digna de serie turca por algo que quizá ni es tan grave. Es como engancharse en un pensamiento chungo y darle vueltas sin parar. A veces sirve para espabilar, pero casi siempre es puro drama gratuito.
Se usa cuando alguien se come la cabeza a lo bestia y empieza a darle mil vueltas a algo hasta montarse una película mental digna de festival. Puede ser por celos, por paranoia o por puro drama gratuito. A veces tiene su gracia desde fuera, pero por dentro es un bucle que no veas.
En Cusco se usa rayarse cuando alguien se altera de golpe, se pone medio loco o pierde la calma por algo que le molesta o le asusta. Es como decir que se le cruzan los cables por un rato y reacciona de forma exagerada, a veces haciendo drama de más, aunque luego se le pase y se ría de la escena.
En Áncash rayarse es ponerse de mal humor al toque, calentarse la cabeza por cualquier tontería y armar bulla como si el mundo se fuera a acabar. Es cuando alguien exagera todo, se pica, se amarga y ya no entra en razón. A veces hace gracia verlo desde fuera, pero cuando te rayan a ti ya no tiene tanta gracia.