Se dice de un pata que va sobrado de actitud: seguro de sí mismo, bien plantado y con pinta de que la va a pasar brutal. Mezcla el “chévere” de toda la vida con “machazo” para subirle el volumen a la confianza. Suena medio fanfarrón, pero en tono de broma queda bravazo.
"Mano, con esas gafas y esa casaca vas a caer como chévere machazo en la fiesta, ya te veo bailando hasta que amanezca."