Se dice cuando te pones a escuchar o te enteras de los chismes del barrio o del parche, o sea, los cuentos y cotilleos que andan rodando. Puede ser por pura curiosidad o porque alguien te los suelta sin filtro. No es lo mismo que inventar, es más bien estar pendiente. Y sí, engancha.
"Parce, yo solo vine por un tinto y terminé oyendo chismes de que a Juancho lo pillaron bajándose una bandeja paisa él solito. Qué boleta, ese man no perdona."