Se dice cuando alguien te pide que le des un tiempito extra, que le aguantes la demora o que le hagas la segunda para estirar un plazo. Es como pedir prórroga, pero en modo calle y sin tanta formalidad. También vale para cuando vos mismo te tomás tu tiempo y pateás todo un rato más. Un clásico de la impuntualidad simpática.
"Che, ¿no ibas a caer a las ocho? Hacé changüí, loco, que todavía no me bañé. Poné la pava y en un toque aparezco."