Palabra de coña para el arsenal de picoteo que te montas cuando te toca currar hasta las tantas. Es el combo de supervivencia: café, patatas, gominolas, lo que pille. No es precisamente dieta mediterránea, pero en noches de entrega manda el companaje y punto.
En Madrid, el companaje es el combo imprescindible para acompañar la bebida, normalmente algo de picar como patatas, aceitunas o un bocata rápido. Vamos, lo que te salva la tarde y hace que la caña no vaya sola. Se usa mucho en plan castizo, de bar de barrio y charla larga sin prisa.
En Murcia, el companaje es el arte de juntar la tapa con su bebida como Dios manda. No es solo pedir una caña, es saber qué va con qué, moverte por la barra con soltura y salir siempre bien servido. Se dice para vacilar a alguien que tiene buen ojo y buen saque en el tapeo. Y sí, da hambre solo pensarlo.
En Sevilla se dice mucho para hablar del apaño de comida que sale de la nada cuando cae gente por sorpresa. Es ese combo de despensa y congelador que te salva la vida: latas, embutido, empanadillas, picos, lo que haya. No es alta cocina, pero te monta una merienda cena en dos minutos. Bendito companaje.
En Canarias, el companaje es lo que acompaña al pan, sobre todo en un bocata o una pulguita: el relleno, vaya. Puede ser queso, chorizo, atún, pata, tortilla o lo que pilles. Se usa mucho cuando estás montando la merienda y alguien pregunta qué hay pa’ meterle. Sencilla, útil y muy de aquí.
En Valencia, sobre todo en ambiente de fiesta y cuadrilla, el companaje es el picoteo o la comida que acompaña la bebida. Vamos, lo que te pides para no ir a base de cubatas con el estómago vacío: bravas, calamares, bocata, lo que caiga. No es fino, pero salva la noche y al día siguiente lo agradeces.
Palabra inventada con gracia a partir de compaña y menaje, usada para hablar del combo de pintxos, cazuelitas y rondas que se monta en el bar mientras la cuadrilla raja de fútbol. La comida acompaña, pero lo que manda es la charla, tanto que a veces ni ves el gol. Muy de poteo bilbaíno.
En Zaragoza, el companaje es el apaño de cena o picoteo hecho con lo que queda por la nevera o la despensa: trozos sueltos, embutido, pan, queso, una tortilla a medias. Sale cuando nadie quiere cocinar y aun así hay hambre de lobo. No es alta cocina, pero a veces te salva la noche y encima sabe a gloria.