Se dice cuando estás a full, con mil cosas encima y sin un segundo para respirar. También puede ser estar re atento, metido en lo que hacés, como con el radar prendido. Es bien de Argentina y suena a que si te piden algo más, explotás. Ideal para laburo, estudio o días caóticos.
En San Juan se dice estar al palo cuando alguien está re manija, pasado de rosca o con una energía que no se la banca nadie. Puede ser por café, azúcar, emoción o pura ansiedad. Es como tener un motorcito interno que no se apaga ni a palos, y la verdad es que a veces contagia y a veces agota.
Se dice cuando estás con toda la energía y la predisposición, listo para salir, encarar o hacer algo ya mismo. Es como estar en modo activo, atento a ver qué pinta y sin ganas de dormirla. En San Juan se escucha mucho entre amigos cuando hay plan, o cuando te prendés a cualquier cosa.
En Buenos Aires se dice cuando alguien está a mil, re manija y con una energía tremenda. Puede ser por emoción, por estar de fiesta, por el quilombo lindo de un recital o porque algo te voló la cabeza. Es como decir que estás encendidísimo y no te baja nadie. Ideal para noches largas y planes intensos.
Se dice cuando alguien está re manija, acelerado o con la energía por las nubes. Puede ser por emoción, por nervios o porque la situación está a mil. En Neuquén y alrededores suena mucho en plan buena onda, como estar a tope. Ojo, según el contexto también puede rozar lo intenso.
En San Juan se dice que alguien está al palo cuando está a full, bien metido en lo que hace y con la atención al máximo. Puede ser laburo, un proyecto o estar controlando que no se desmadre nada. Es como estar enchufadísimo y sin aflojar, de esos que no se les pasa una y te sacan todo adelante.
En Córdoba se dice cuando estás re al límite, pasado de rosca con los nervios, la paciencia o el estrés. Es ese momento en que cualquier boludez te hace saltar y sentís que estás a nada de explotar. También puede sonar a estar a full, pero casi siempre con tensión encima. Y sí, se te nota en la cara.
En Neuquén se usa para decir que alguien está muy manija, re cebado o con todas las pilas para algo que se viene. Es como estar a full, con la energía por las nubes y cero pereza. Nada que ver con el sentido sexual, acá es pura emoción y ansiedad linda, aunque a veces un poco exagerada.
Se dice cuando alguien está hiperactivo, lleno de energía o haciendo mil cosas a la vez. Como si tuviera un motorcito en la espalda.
En San Juan se dice estar al palo cuando alguien está a mil, re manija, con una energía que no se la cree ni él. Puede ser por café, por mate fuerte o porque pinta la adrenalina del momento. Es como estar hiperactivo, atento a todo y listo para cualquier plan. Y hay que admitir que suena bastante intenso.