Se le dice a alguien que salió igualito a su papá, mamá o a la familia, sobre todo cuando hereda el talento o la maña para algo. Vamos, que trae el mismo ADN de crack y repite la historia. Es el equivalente criollo de de tal palo, tal astilla, pero con sabor a llano y orgullo.
Dicho para soltar que alguien salió igualito a su papá o a su mamá, para bien o para mal. Si el viejo era crack, el chamo también. Y si el viejo era tremendo personaje, pues ya sabes. Es la versión criolla de que de tal palo, tal astilla, pero con más sabor.