En La Guaira se dice cuando te tiras una siesta improvisada donde caiga, sin cama ni nada, solo porque el cuerpo lo pide. Suele ser después de comer, en la playa, en una hamaca o hasta en una silla plástica. Es como decir me apagué un rato y volví a la vida. Y sí, a veces roncas sabroso.
Se dice cuando alguien se va a dormir un rato, normalmente una siesta bien sabrosa o una dormida para recuperarse. La gracia es que suena a que vas a montar campamento, como si te instalaras con todo y bártulos en la cama. En Cojedes se usa mucho después de una parranda o un día pesado.