En La Guaira se dice cuando te tiras una siesta improvisada donde caiga, sin cama ni nada, solo porque el cuerpo lo pide. Suele ser después de comer, en la playa, en una hamaca o hasta en una silla plástica. Es como decir me apagué un rato y volví a la vida. Y sí, a veces roncas sabroso.

"Chamo, después del asado en la playa me eché una tienda bajo el cocotero y cuando abrí los ojos ya era casi de noche, con la arena pegada y todo."

Se dice cuando alguien se va a dormir un rato, normalmente una siesta bien sabrosa o una dormida para recuperarse. La gracia es que suena a que vas a montar campamento, como si te instalaras con todo y bártulos en la cama. En Cojedes se usa mucho después de una parranda o un día pesado.

"Chamo, entre el calor y la rumba de anoche quedé destruido. Voy a echarme una tienda un ratico y si me buscan, díganles que ando acampando en la cama."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!