Se dice de alguien que anda por ahí sin rumbo, dando vueltas como si no tuviera nada que hacer ni a dónde llegar. Va de un lado a otro, medio colgado, como flotando y dejando que el día lo lleve. En Cojedes suena muy de calle y sirve para vacilar al pana que anda perdido.
"Chamo, ese pana tiene horas andando como palo de agua por el pueblo, metiéndose en todas las calles. Al final va a gastar las suelas y ni sabe pa' dónde va."