Se usa cuando alguien decide destapar marrones ocultos, sacar trapos sucios y contar secretos que todo el mundo intuía pero nadie se atrevía a decir. Es como levantar la alfombra y enseñar toda la porquería que había debajo. Suele liarla bastante, pero oye, a veces ya toca poner las cartas sobre la mesa.
Se usa cuando alguien amenaza con soltarlo todo y destapar marrones que estaban bien tapaditos. Es como decir que va a revelar secretos chungos, trapos sucios de gente o movidas que nadie quería que salieran a la luz. Suena muy de barrio y cuando alguien lo dice en serio, más de uno empieza a sudar frío.