Se dice cuando estás en modo flojera extrema, tirado sin ganas de hacer absolutamente nada. Es como declararte ballena oficial del día: solo quieres estar echado, respirar y que el mundo se resuelva solo. Sirve para zafarte de planes, mandados o cualquier esfuerzo físico. Y sí, da una paz culpable.
"Chamo, ¿vamos a jugar fútbol? Qué va, hoy ando haciendo la ballena en el sofá, con el ventilador pegado y cero ganas de pararme."