En Norte de Santander se suelta para decir que algo está brutal, una chimba, que quedó buenísimo o que te dejó con la boca abierta. También vale para celebrar un plan, un parche o un detalle bacano. No es tanto envidia mala, más bien admiración con ganas de estar ahí. Suena bien de barrio y bien alegre.
"¿Usted vio la moto nueva del parcero? ¡Qué machera! Hasta le puso luces y suena durísimo, ya me dieron ganas de dar una vuelta por ahí."