Se dice cuando alguien se hace el loco, se tira a descansar o se queda en modo flojera para zafarse de una tarea. Vamos, que en vez de ayudar, se pone a laguear como si no fuera con él. Muy de pana para señalar al que se escurre cuando hay que cargar, limpiar o resolver.
"Chamo, deja de echarte una lobería y ven a ayudarme con la llanta, que el gato ese no se va a poner solo y ya se nos hizo tarde."