Se usa cuando alguien pasa de rodeos y va directo al tema que le interesa, sin cháchara ni florituras. Es como decir: voy al grano porque no estoy pa' perder el tiempo.
Se dice cuando vas al grano y no te andas con rodeos: entras, haces lo tuyo y listo. Es como decir que tienes claro el objetivo y no te distraes con charlas, excusas ni historias. Vale para curro, recados o ligar. No va de colarse en colas, va de ser práctico y directo.
Se dice cuando vas al grano y no te entretienes con tonterías. Entras, sueltas lo que necesitas, haces lo tuyo y te piras, sin charla ni rodeos. También vale para cortar una conversación y reconducirla a lo importante. No es mala leche, es eficiencia pura. Y a veces, bendita sea.
Se dice cuando dejas de dar vueltas y vas al grano con lo que has venido a hacer. Es como plantarte y decir: mira, yo vengo a esto y punto, sin marear la perdiz. En Sevilla suena muy de tenerlo clarito y tirar pa’lante, ya sea para pedir la cuenta o para entrarle a alguien sin tanto teatro.
Se dice cuando vas directo al grano, sin rodeos ni postureo: haces lo que has venido a hacer y punto. Vale para curro, para pedir algo, para ligar o para resolver un marrón rápido. En Madrid suena a prisa y a cero paciencia. Vamos, que no estás para charlas, estás para lo tuyo.
Se dice cuando vas directo al grano, sin rodeos ni postureo: entras, haces lo tuyo y punto. Vale para currar, ligar, pedir un favor o lo que sea. Lo del buffet puede ser un ejemplo gracioso, pero la frase no va solo de comer. Es de las que suenan serias, pero se usan a diario.