Se le suelta a alguien que tiene una labia tremenda y no para de hablar, como si tuviera un diploma oficial en echar cuento. Opina de todo, se mete en cualquier tema y a veces ni sabe bien de qué va, pero igual se lanza. Va en tono de burla cariñosa, aunque puede picar si te lo dicen serio.
"Raúl, pana, ya sabemos que tienes el título de mondongo, pero cállate un ratico y déjanos ver la peli tranquilos, ¿sí?"